La canción de: Francisco Heredia
El almanaque me hace bromas
me confunde los asombros
me revisa los bolsillos
y me deja sin monedas
Los días siguen dando vueltas
como en círculos de humo
las consignas que pintamos
ya no caben en los muros
Mientras tanto ayer
compartimos el miedo y el amor
y aun nos quedan canciones por cantar
Como pesan los errores
si el ayer esta en el mazo
falta envido y ese juego
era con naipes marcados
Rey de espadas, rey de oro,
rey de bastos es una guerra
unos ganan, otros pierden
y la vida no se rinde
Mientras tanto ayer, ayer, ayer
nos tomaron el vino y el honor
aún nos quedan canciones por cantar
por cantar
unos buscan el aplauso
otro curan sus heridas
muchos venden el pasado
como un chiste de aventuras
el almanaque me hace bromas
me revuelve la paciencia
quién escribe nuestra historia
si hay palabras bajo tierra
mientras tanto, hoy:
no me subo al tren del vencedor
aún nos quedan canciones por cantar
aún nos quedan canciones por cantar
Parafraseando a Publio Terencio Africano diré que: Soy hombre y por lo tanto nada de lo humano y de todo ser viviente que viva en la tierra y en el universo me es indiferente y ajeno a mi vida.
Como dijo Anaxágoras: Todo tiene que ver con todo.
Como dijo Anaxágoras: Todo tiene que ver con todo.
lunes, 8 de marzo de 2010
jueves, 22 de octubre de 2009
TEXTOS - FECHAS - SUGERENCIAS
TEXTOS D.S.I
-AGENDAR-
Recuerden que en una carpeta de DSI de 5to año A y B están toda la información necesaria para llevar adelante el trabajo que sintetiza el cursada de la materia.
El primer texto es “Las deudas sociales” del Cardenal Bergoglio (entrega el día 23 de octubre de 2009).
Cada entrega en tiempo y forma tendrá una nota que llamaremos de seguimiento y con la entrega del trabajo final obtendrán la nota definitiva del tercer trimestre.
Los siguientes textos no se encuentran digitalizados y por lo tanto están en la fotocopiadora de “La cueva del oso”.
------“Solidaridad y justicia”, Néstor Borri (Centro Nueva Tierra).
Fecha de entrega: 30 de octubre de 2009.
Se recomienda leer los dos textos del Evangelio de Mateo: 10, 25-37 y 25, 34-45.
1. ¿Qué significa la tensión entre solidaridad y justicia?
2. El autor propone una serie de “solidaridades”:
a. ¿Cuáles son?
b. ¿Qué tienen cada una de ellas como positivo y como negativo?
c. ¿A qué tipo de solidaridad nos debemos encaminar?.
3. Ir llegando: Néstor Borri nos propone tres solidaridades: nombrarlas y ¿Cómo se pueden construir cada una de ellas?
¿Qué cosas nuevas rescata Borri del relato evangélico conocido como “del samaritano”?.
----“Problemas del trabajo”, Primo Corbelli, libro Doctrina Social de la Iglesia.
Fecha de entrega: 6 de noviembre de 2009.
1) ¿Qué es el trabajo?
2) ¿Qué es un obrero?
3) ¿Qué es la revolución industrial?
4) ¿Por qué el trabajo es un deber y también un derecho?
5) ¿Por qué el trabajo dignifica y ennoblece a la persona?
6) Elementos de la concepción cristiana del trabajo.
7) ¿Qué es el salario justo?
8) ¿Qué angustias producen el desempleo y la exclusión?
----“Diversos modos de comprender la vocación humana”, ISPAJ.
Fecha de entrega: 6 de noviembre de 2009.
I. ¿Cuáles son y qué características tienen las dos etapas culturales de occidente? (que se dieron en los últimos 100 años).
II. ¿Qué elementos surgen y se sugieren en lo que llamamos “nueva síntesis cultural”?
----“Las religiones y la deuda social de nuestro tiempo”, del libro “Primero la gente (Una mirada desde la ética del desarrollo a los principales problemas del mundo globalizado)” cuyos autores son Amartya Sen (Premio Nobel de Economía) y Bernardo Kliksberg (Pionero de la gerencia social, la responsabilidad social empresarial y el capital social).
Fecha de entrega: 13 de noviembre de 2009.
Leer el texto, pensarlo, discutirlo y escribir en una carilla (dos de máximo) una síntesis de los principales temas que el autor del capítulo va desarrollando en el mismo y además ustedes puedan escribir sus reflexiones personales que concuerdan o no con lo escrito.
--- Entrevista a Juan Carr. Programa DDT, de Jorge Lanata.
Fecha de entrega: 20 de noviembre.
Buscar en http://www.jorgelanata.com/
Ahí buscar en Videoteca de DDT (Después de Todo), clikear,
Aparecen todos los meses y vuelven a clikear en JULIO, ahí buscan el 9 de julio del 2009 el reportaje realizado a Juan Carr, lo vuelven a clikear y a escuchar y mirar (dura 45 minutos).
El trabajo aquí es escuchar y puntear –anotar- los principales temas que va desarrollando Juan Carr (Red Solidaria) ante las preguntas realizadas por el periodista Jorge Lanata.
¿Qué opiniones le merecen las definiciones dadas por Juan Carr?
¿Qué les parece su labor solidaria?
RECUERDEN: la fecha del trabajo de investigación que abarca los tres puntos que se encuentran detallados en el mismo tiene como fecha de entrega final el día 20 de noviembre de 2009–luego viene la semana de parciales.
Trabajen en equipo, distribuyan las tareas, no dejen todo para último momento, cada trabajo entregado fuera de tiempo tendrá un impacto negativo en sus nota final.
En cada clase se puede consultar sobre dudas y plantear los inconvenientes que van encontrando a fin de darle una rápida solución a cada uno de ellos.
martes, 6 de octubre de 2009
CONSIGNAS DE TRABAJO DEL PRIMER DOCUMENTO "LAS DEUDAS SOCIALES"
PRIMER DOCUMENTO:
“LAS DEUDAS SOCIALES"
Conferencia inaugural del cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j., arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado, en el Seminario sobre “Las Deudas Sociales”, organizado por EPOCA. (30 de septiembre de 2009)
En el presente texto veremos la visión de la Doctrina Social de la Iglesia sobre lo que conocemos como Deuda Social:
1. ¿Por qué podemos decir que el problema no es económico o estadístico solamente?
2. ¿Cómo define el barómetro de la UCA a la deuda social?
3. ¿Describir el fundamento ético y desde los derechos humanos?
4. Explicar la deuda social como cuestión antropológica.
5. ¿Cuáles son lasa causas de la pobreza y la exclusión?
6. ¿Qué se entiende por deuda social y justicia social?
7. ¿Por qué creen que existe una relación inversa entre desarrollo humano y deuda social?
8. ¿Por qué la actividad económica debe estar ordenada al bien común?
9. ¿Qué nos exige la deuda social a cada uno de los actores de la sociedad?
A modo de punteo:
1. ¿Qué elementos rescatan del texto leído?
2. ¿Qué argumentos conocían y aquellos que desconocían y son nuevos para ustedes?
Individual:
1. ¿Qué elementos o conceptos podría tener en cuenta para el futuro inmediato: estudiante universitario/terciario/empleado/trabajador y en el futuro como profesional o al frente de una empresa?
SEMANA DE TRABAJO: del 7 de octubre al 16 de octubre:
FECHA DE ENTREGA: VIERNES 16 DE OCTUBRE.
“LAS DEUDAS SOCIALES"
Conferencia inaugural del cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j., arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado, en el Seminario sobre “Las Deudas Sociales”, organizado por EPOCA. (30 de septiembre de 2009)
En el presente texto veremos la visión de la Doctrina Social de la Iglesia sobre lo que conocemos como Deuda Social:
1. ¿Por qué podemos decir que el problema no es económico o estadístico solamente?
2. ¿Cómo define el barómetro de la UCA a la deuda social?
3. ¿Describir el fundamento ético y desde los derechos humanos?
4. Explicar la deuda social como cuestión antropológica.
5. ¿Cuáles son lasa causas de la pobreza y la exclusión?
6. ¿Qué se entiende por deuda social y justicia social?
7. ¿Por qué creen que existe una relación inversa entre desarrollo humano y deuda social?
8. ¿Por qué la actividad económica debe estar ordenada al bien común?
9. ¿Qué nos exige la deuda social a cada uno de los actores de la sociedad?
A modo de punteo:
1. ¿Qué elementos rescatan del texto leído?
2. ¿Qué argumentos conocían y aquellos que desconocían y son nuevos para ustedes?
Individual:
1. ¿Qué elementos o conceptos podría tener en cuenta para el futuro inmediato: estudiante universitario/terciario/empleado/trabajador y en el futuro como profesional o al frente de una empresa?
SEMANA DE TRABAJO: del 7 de octubre al 16 de octubre:
FECHA DE ENTREGA: VIERNES 16 DE OCTUBRE.
PRIMER DOCUMENTO: LAS DEUDAS SOCIALES
“LAS DEUDAS SOCIALES"
Conferencia inaugural del cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j., arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado, en el Seminario sobre “Las Deudas Sociales”, organizado por EPOCA.
(30 de septiembre de 2009)
En esta exposición procuraré dar una visión de conjunto sobre la doctrina de la iglesia acerca de la “Deuda Social”.
Los obispos argentinos, en noviembre de 2008, afirmaban que la “deuda social” es la gran deuda de los argentinos. Nos interpela y saldarla no admite postergación.[1] . De ahí la necesidad de cultivar la conciencia de la deuda que tenemos con la sociedad en la que estamos insertos. Y por ello hacernos cargo de la insistencia de la Doctrina Social de la Iglesia sobre el tema de la deuda social.
No se trata solamente de un problema económico o estadístico. Es primariamente un problema moral que nos afecta en nuestra dignidad más esencial. [2]
“La deuda social se compone de privaciones que ponen en grave riesgo el sostenimiento de la vida, la dignidad de las personas y las oportunidades de florecimiento humano”.[3]
La “deuda social” es también una deuda existencial de crisis del sentido de la vida. La conformación de un sentido de vida pleno va de la mano con el sentido de pertenencia que tenga el individuo con las actividades que realice en su día a día y con los grupos sociales en los cuales la realiza y comparta la vida con ellos; de ahí que el origen del vacío existencial remite, tal como el mismo Durkheim comentó [4] , a una desvinculación del individuo del medio social; es decir a una carencia de sentido de pertenencia, lo cual desfigura la identidad. “Tener identidad” entraña fundamentalmente el “pertenecer”.
Por eso para superar esta deuda social es necesario reconstruir el tejido social y los vínculos sociales.
El barómetro de la UCA define la “deuda social” como una acumulación de privaciones y carencias en distintas dimensiones que hacen a las necesidades del ser personal y social. En otros términos, como una violación al derecho a desarrollar una vida plena, activa y digna en un contexto de libertad, igualdad de oportunidades y progreso social.
El fundamento ético a partir del cual se ha de juzgar la deuda social como inmoral, injusta e ilegítima radica en el reconocimiento social que se tiene acerca del grave daño que sus consecuencias generan sobre la vida, el valor de la vida y –por tanto- sobre la dignidad humana.
“Su mayor inmoralidad, dicen los obispos argentinos, reside en el hecho de que ello ocurre en una nación que tiene condiciones objetivas para evitar o corregir tales daños, pero que lamentablemente pareciera optar por agravar aún más las desigualdades”.[5]
Esta deuda queda entablada entre quienes tienen la responsabilidad moral o política de tutelar y promover la dignidad de las personas y sus derechos, y aquellas partes de la sociedad que ven vulnerados sus derechos.
Los derechos humanos, como dice el Documento de Santo Domingo: “se violan no sólo por el terrorismo, la represión, los asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades”.[6]
La Deuda Social como Cuestión Antropológica
El principio fundamental que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) nos ofrece para reconocer esta deuda social es la inviolable dignidad de la persona y sus derechos. Dignidad de la que todos participamos y que reconocemos en los pobres y excluidos.[7]
De él deriva este otro principio que orienta la actividad humana: el hombre es el sujeto, principio y fin de toda la actividad política, económica, social[8]; cada hombre, todo el hombre y todos los hombres como nos dicen Pablo VI y Juan Pablo II
Por esto, no podemos responder con verdad al desafío de erradicar la exclusión y la pobreza, si los pobres siguen siendo objetos, destinatarios de la acción del Estado y de otras organizaciones en un sentido paternalista y asistencialista, y no sujetos, donde el Estado y la sociedad generan las condiciones sociales que promuevan y tutelen sus derechos y les permitan ser constructores de su propio destino.
En la encíclica Centesimus Annus, Juan Pablo II advirtió sobre la necesidad de “abandonar una mentalidad que considera a los pobres –personas y pueblos- como un fardo, o como molestos e inoportunos, ávidos de consumir lo que los otros han producido”. “Los pobres –escribe- exigen el derecho de participar y gozar de los bienes materiales y de hacer fructificar su capacidad de trabajo. Creando así un mundo más justo y más próspero para todos”[9].
Siguiendo esta línea, hoy es preciso afirmar que la cuestión social –deuda social- se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica.[10]
Porque, por encima de la lógica de los intercambios a base de los parámetros y de sus formas justas en que se mueve el mercado, existe algo que es debido al hombre porque es hombre, en virtud de su eminente dignidad. Este algo debido conlleva inseparablemente la posibilidad de sobrevivir y de participar activamente en el bien común de la humanidad [11]
En este sentido, “es un deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas. Además, es preciso que se ayude a estos hombres necesitados a conseguir los conocimientos, a entrar en el círculo de las interrelaciones, a desarrollar sus aptitudes para poder valorar mejor sus capacidades y recursos”.[12]
Causas del crecimiento de la pobreza y la exclusión
Con la exclusión social queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está afuera. Los excluidos –con quienes tenemos la deuda- no son solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables” [13]
La cultura actual [14]tiende a proponer estilos de ser y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad del ser humano. El impacto dominante de los ídolos de poder, la riqueza y el placer efímero se ha transformado, por encima del valor de la persona, en la norma máxima de funcionamiento y el criterio decisivo en la organización social.
La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tiene sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran las ganancias y las leyes de mercado como parámetros absolutos en detrimento de la dignidad de las personas y de los pueblos. En este contexto, reiteramos la convicción de que la pérdida del sentido de la justicia y la falta de respeto hacia los demás se han agudizado y nos han llevado a una situación de inequidad. [15]
La consecuencia de todo esto es la concentración de las riquezas físicas, monetarias y de información en manos de unos pocos, lo cual lleva al aumento de la desigualdad y a la exclusión. [16]
Al analizar más a fondo tal situación, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, aunque haya otras causas de la miseria [17]
Esta pobreza, nos decía Juan Pablo II, en nuestros países encuentra en muchos casos su origen y causas en mecanismos que, por encontrarse impregnadas no de un auténtico humanismo, sino de materialismo, producen, a nivel internacional, ricos más ricos a costa de pobres cada vez más pobres [18]
Esta realidad exige conversión personal y cambios profundos de las estructuras, que responden a las legítimas aspiraciones del pueblo hacia una verdadera justicia social [19]
Deuda Social y Justicia Social
El Concilio Vaticano II nos decía que “las excesivas desigualdades económicas y sociales que se dan entre miembros de nuestra sociedad, en nuestro pueblo, son contrarias a la justicia social, a la equidad, a la dignidad de la persona humana y a la paz social e internacional”[20]
Desde la primera mitad del siglo XX, la noción de justicia social se fue instalando en la reflexión del Magisterio Social de la Iglesia. Afirma que ella (la justicia social) constituye un verdadero y propio desarrollo de la justicia general, en estrecha vinculación con la cuestión social y que concierne a los aspectos sociales, políticos, económicos y, sobre todo, a la dimensión estructural de los problemas y las soluciones correspondientes (cfr. CDSI, 201). Benedicto XVI, en Deus Caritas Est, afirma que “la justicia es el objeto y la medida intrínseca de toda política” [21]
La justicia social prohíbe que una clase excluya a la otra en la participación de los beneficios. Exige que las riquezas, que se van aumentando constantemente merced al desarrollo económico social, se distribuyan entre cada una de las personas y clases de hombres, de modo que quede a salvo esa común utilidad de todos, tan alabada por León XIII o, con otras palabras, que se conserve inmune al bien común de toda la sociedad [22]
La justicia social apunta al bien común el cual, en la actualidad, consiste principalmente en la defensa de los derechos humanos los cuales, según el CDSI, (388-398), constituyen una norma objetiva, fundamento del derecho positivo, y deben ser reconocidos, respetados y promovidos por la autoridad por cuanto son anteriores al Estado, son innatos a la persona humana. Y esto –teniendo como referencia al problema de la deuda social- apunta a la dimensión comunitaria: “La visión cristiana de la sociedad política otorga la máxima importancia al valor de la comunidad, ya sea como modelo organizativo de la convivencia, ya sea como estilo de vida cotidiana” (CDSI, 392)
Actividad político- económica, desarrollo integral y deuda social
La pobreza nos exige tomar conciencia de su “dimensión social y económica” [23] . Porque ante todo es un problema humano. Tiene nombres y apellidos, espíritus y rostros. Acostumbrarnos a vivir con excluidos y sin equidad social, es una grave falta moral que deteriora la dignidad del hombre y compromete la armonía y la paz social [24]
Existe una relación inversa entre desarrollo humano y deuda social. No se trata de una noción de desarrollo limitada a los aspectos económicos, sino de desarrollo integral que implica la expansión de todas las capacidades de la persona. A menos desarrollo más deuda social. Por tanto desarrollo y equidad deben encararse conjunta y no separadamente, y cuando la inequidad se convierte en lugar común o en atmósfera de vida política cotidiana entonces se aleja del campo político la lucha de igualdad de oportunidades, nivelando hacia abajo, hacia la mera lucha por la supervivencia.
La actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil. Debe estar ordenada a la consecución del bien común, que es responsabilidad sobre todo de la comunidad política. Por tanto, se debe tener presente que separar la gestión económica, a la que correspondería únicamente producir riqueza, de la acción política, que tendría el papel de conseguir la justicia mediante la redistribución, es causa de graves desequilibrios.
La Doctrina Social de la Iglesia sostiene que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o «después» de ella. El sector económico no es ni éticamente neutro ni inhumano ni antisocial por naturaleza. Es una actividad del hombre y, precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente[25]
El Papa Pablo VI refiriéndose al uso del capital invitaba a valorar seriamente el daño que la transferencia de capitales al extranjero, por puro provecho personal, puede ocasionar a la propia nación [26] Juan Pablo II advertía que dadas ciertas condiciones económicas y de estabilidad política absolutamente imprescindibles, la decisión de invertir, esto es, de ofrecer a un pueblo la ocasión de dar valor al propio trabajo, está asimismo determinada por una actitud de querer ayudar y por la confianza en la Providencia, lo cual muestra las cualidades humanas de quien decide.
El Papa Benedicto XVI en su Carta Social Caritas in Veritate reiteraba que todo esto mantiene su validez en nuestros días a pesar de que el mercado de capitales haya sido fuertemente liberalizado y la moderna mentalidad tecnológica pueda inducir a pensar que invertir es sólo un hecho técnico y no humano ni ético. No se puede negar que un cierto capital puede hacer el bien cuando se invierte en el extranjero en vez de en la propia patria. Pero deben quedar a salvo los vínculos de justicia, teniendo en cuenta también cómo se ha formado ese capital y los perjuicios que comporta para las personas el que no se emplee en los lugares donde se ha generado.
Se ha de evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real y la promoción, en modo adecuado y oportuno, de iniciativas económicas también en los países necesitados de desarrollo.
Sin embargo, no es lícito deslocalizar únicamente para aprovechar particulares condiciones favorables, o peor aún, para explotar sin aportar a la sociedad local una verdadera contribución para el nacimiento de un sólido sistema productivo y social, factor imprescindible para un desarrollo estable[27]. El capital también tiene patria, podríamos decir.
“En este sentido, la necesidad de un Estado activo, transparente, eficaz y eficiente que promueva políticas públicas es una nueva forma de opción por nuestros hermanos más pobres y excluidos.
Ratificar y potenciar la opción del amor preferencial por los pobres (DA, 396) que brota de nuestra fe en Jesucristo (Cf. DI, 3; DA, 393-394), «requiere que socorramos las necesidades urgentes y al mismo tiempo que colaboremos con otros organismos e instituciones para organizar estructuras más justas. Igualmente se requieren nuevas estructuras que promuevan una auténtica convivencia” [28]
Conclusión
La “deuda social” exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios e industriales, sindicatos, las Iglesias y demás organizaciones sociales.
Pensemos que, según distintas fuentes, hay aproximadamente ciento cincuenta mil millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están en el país fuera del circuito financiero, y que además los medios de comunicación nos informan que se van del país aproximadamente dos mil millones de dólares más por mes.
Me pregunto, les pregunto: ¿qué podemos hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país en orden a saldar la “deuda social” y generar las condiciones para un desarrollo integral para todos?
En nuestro caso, la “deuda social” son millones de argentinas y argentinos, la mayoría niños y jóvenes, que exigen de nosotros una respuesta ética, cultural y solidaria. Esto nos obliga a trabajar para cambiar las causas estructurales y las actitudes personales o corporativas que generan esta situación; y a través del diálogo lograr los acuerdos que nos permitan transformar esta realidad dolorosa a la que nos referimos al hablar de la “deuda social”.
La Iglesia al reconocer y hablar de la “deuda Social”, pone de manifiesto una vez más su amor y opción preferencial por los pobres y marginados [29] con quienes Jesucristo se identificó especialmente (Mt. 25, 40). Lo hace a la luz del primado de la caridad, atestiguado por la tradición cristiana, comenzando por la Iglesia peregrina” (Cfr. Hech 4,32; 1 Co. 16,1; 2 Co. 8-9; Ga. 2,10) [30], y siguiendo la tradición profética (Is. 1, 11-17, Jer 7, 4-7; Am 5, 21-25).
Para la Iglesia es esencial tratar el problema de la deuda social porque el hombre, y en particular los pobres, son precisamente el camino de la Iglesia porque fue el camino de Jesucristo.
Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
Notas
________________________________________
[1] Cf. Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14/11/2008.
[2] H acia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina , Pilar, 14/11/2008.
[3] Cf. Para profundizar la pastoral social 4. Carta del Episcopado en el marco de la 88ª Asamblea Plenaria, San Miguel, 11/11/2004.
[4] "[cuando el individuo] se individualiza más allá de cierto punto, si se separa demasiado radicalmente de los demás seres, hombres o cosas, se encuentra incomunicada con las fuentes mismas de las que normalmente debería alimentarse, ya no tiene nada a que poder aplicarse. Al hacer el vacío a su alrededor, ha hecho el vacío dentro de sí misma y no le queda nada más para reflexionar más que su propia miseria. Ya no tiene como objeto de meditación otra cosa que la nada que está en ella y la tristeza que es su consecuencia".[4] Una vida sin sentido implica una vida sin arraigo social. DURKHEIM, Emil, El Suicidio, Shapire Editor, Buenos Aires 1971, p 225
[5] Cf. Para profundizar la pastoral social 4. Carta del Episcopado en el marco de la 88ª Asamblea Plenaria, San Miguel, 11/11/2004.
[6] DSD 167. IV Conferencia general del Episcopado Latinoamericano. Documento de Santo Domingo. 12-28 de Octubre del 1992
[7] Cfr. CDSI 153 Pontificio Consejo «Justicia y Paz» Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. 2005
[8] MM 219. SS. Juan XXIII: Mater et Magistra. Carta encíclica sobre los recientes desarrollos de la cuestión social a la luz de la doctrina cristiana. 14/05/1961
[9] CA 28 SS. JUAN PABLO II : “Centesimus Annus” Carta Encíclica en el centenario de la Rerum Novarum. 05/01/1991
[10] CV 75 SS. Benedicto XVI, Caritas in Veritate, Carta encíclica sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. 29/06/09
[11] CA 34 SS. JUAN PABLO II: “Centesimus Annus” Carta Encíclica en el centenario de la Rerum Novarum. 05/01/1991
[12] Ib.
[13] DA 65. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Aparecida, 13 1l 31 de Mayo de 2007.
[14] (JP II, 16 nov. 1980)
[15] NMA,34. Navega mar Adentro . Documento de los obispos al término la 85ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, San Miguel, 31/5/2003)
[16] DA 22. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Aparecida, 13 al 31 de Mayo de 2007.
[17] DP29. III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Puebla, 1979.
[18] DI III 4. SS. Juan Pablo II, Discurso Inaugural en el Seminario Palafoxiano de Puebla de los Ángeles, México. 28/01/1979
[19] DP29 Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Puebla, 1979
[20] GS 29. Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes. Sobre La Iglesia en el mundo actual. 07/12/1965.
[21] DCE 28. SS BENEDICTO XVI, Deus caritas est, Carta encíclica sobre el amor cristiano . 25/12/2005.
[22] QA57. SS. PÍO XI, Quadragesimo anno, Carta encíclica sobre la restauración del orden social en perfecta conformidad con la ley evangélica al celebrarse el 40º aniversario de la encíclica "Rerum novarum" de León XIII. 15/03/31
[23] Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14/11/ 2008.
[24] Afrontar con grandeza la situación actual 6b. Los Obispos de la Argentina, San Miguel, 11/11/2000.
[25] CV 36, a y c . SS. Benedicto XVI, Caritas in Veritate, Carta encíclica sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. 29/06/09
[26] PP 24. SS. Pablo VI, Populorum Progressio Carta encíclica sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos. 26/03/1967
[27] Cf CV 40b
[28] Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 18b. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14 /11/2008.
[29] SS. Benedicto XVI, Combatir la pobreza, construir la paz. Mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la paz. 01/01/2009.
[30] Ib.
Conferencia inaugural del cardenal Jorge Mario Bergoglio s.j., arzobispo de Buenos Aires y presidente del Episcopado, en el Seminario sobre “Las Deudas Sociales”, organizado por EPOCA.
(30 de septiembre de 2009)
En esta exposición procuraré dar una visión de conjunto sobre la doctrina de la iglesia acerca de la “Deuda Social”.
Los obispos argentinos, en noviembre de 2008, afirmaban que la “deuda social” es la gran deuda de los argentinos. Nos interpela y saldarla no admite postergación.[1] . De ahí la necesidad de cultivar la conciencia de la deuda que tenemos con la sociedad en la que estamos insertos. Y por ello hacernos cargo de la insistencia de la Doctrina Social de la Iglesia sobre el tema de la deuda social.
No se trata solamente de un problema económico o estadístico. Es primariamente un problema moral que nos afecta en nuestra dignidad más esencial. [2]
“La deuda social se compone de privaciones que ponen en grave riesgo el sostenimiento de la vida, la dignidad de las personas y las oportunidades de florecimiento humano”.[3]
La “deuda social” es también una deuda existencial de crisis del sentido de la vida. La conformación de un sentido de vida pleno va de la mano con el sentido de pertenencia que tenga el individuo con las actividades que realice en su día a día y con los grupos sociales en los cuales la realiza y comparta la vida con ellos; de ahí que el origen del vacío existencial remite, tal como el mismo Durkheim comentó [4] , a una desvinculación del individuo del medio social; es decir a una carencia de sentido de pertenencia, lo cual desfigura la identidad. “Tener identidad” entraña fundamentalmente el “pertenecer”.
Por eso para superar esta deuda social es necesario reconstruir el tejido social y los vínculos sociales.
El barómetro de la UCA define la “deuda social” como una acumulación de privaciones y carencias en distintas dimensiones que hacen a las necesidades del ser personal y social. En otros términos, como una violación al derecho a desarrollar una vida plena, activa y digna en un contexto de libertad, igualdad de oportunidades y progreso social.
El fundamento ético a partir del cual se ha de juzgar la deuda social como inmoral, injusta e ilegítima radica en el reconocimiento social que se tiene acerca del grave daño que sus consecuencias generan sobre la vida, el valor de la vida y –por tanto- sobre la dignidad humana.
“Su mayor inmoralidad, dicen los obispos argentinos, reside en el hecho de que ello ocurre en una nación que tiene condiciones objetivas para evitar o corregir tales daños, pero que lamentablemente pareciera optar por agravar aún más las desigualdades”.[5]
Esta deuda queda entablada entre quienes tienen la responsabilidad moral o política de tutelar y promover la dignidad de las personas y sus derechos, y aquellas partes de la sociedad que ven vulnerados sus derechos.
Los derechos humanos, como dice el Documento de Santo Domingo: “se violan no sólo por el terrorismo, la represión, los asesinatos, sino también por la existencia de condiciones de extrema pobreza y de estructuras económicas injustas que originan grandes desigualdades”.[6]
La Deuda Social como Cuestión Antropológica
El principio fundamental que la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) nos ofrece para reconocer esta deuda social es la inviolable dignidad de la persona y sus derechos. Dignidad de la que todos participamos y que reconocemos en los pobres y excluidos.[7]
De él deriva este otro principio que orienta la actividad humana: el hombre es el sujeto, principio y fin de toda la actividad política, económica, social[8]; cada hombre, todo el hombre y todos los hombres como nos dicen Pablo VI y Juan Pablo II
Por esto, no podemos responder con verdad al desafío de erradicar la exclusión y la pobreza, si los pobres siguen siendo objetos, destinatarios de la acción del Estado y de otras organizaciones en un sentido paternalista y asistencialista, y no sujetos, donde el Estado y la sociedad generan las condiciones sociales que promuevan y tutelen sus derechos y les permitan ser constructores de su propio destino.
En la encíclica Centesimus Annus, Juan Pablo II advirtió sobre la necesidad de “abandonar una mentalidad que considera a los pobres –personas y pueblos- como un fardo, o como molestos e inoportunos, ávidos de consumir lo que los otros han producido”. “Los pobres –escribe- exigen el derecho de participar y gozar de los bienes materiales y de hacer fructificar su capacidad de trabajo. Creando así un mundo más justo y más próspero para todos”[9].
Siguiendo esta línea, hoy es preciso afirmar que la cuestión social –deuda social- se ha convertido radicalmente en una cuestión antropológica.[10]
Porque, por encima de la lógica de los intercambios a base de los parámetros y de sus formas justas en que se mueve el mercado, existe algo que es debido al hombre porque es hombre, en virtud de su eminente dignidad. Este algo debido conlleva inseparablemente la posibilidad de sobrevivir y de participar activamente en el bien común de la humanidad [11]
En este sentido, “es un deber de justicia y de verdad impedir que queden sin satisfacer las necesidades humanas fundamentales y que perezcan los hombres oprimidos por ellas. Además, es preciso que se ayude a estos hombres necesitados a conseguir los conocimientos, a entrar en el círculo de las interrelaciones, a desarrollar sus aptitudes para poder valorar mejor sus capacidades y recursos”.[12]
Causas del crecimiento de la pobreza y la exclusión
Con la exclusión social queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está afuera. Los excluidos –con quienes tenemos la deuda- no son solamente “explotados” sino “sobrantes” y “desechables” [13]
La cultura actual [14]tiende a proponer estilos de ser y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad del ser humano. El impacto dominante de los ídolos de poder, la riqueza y el placer efímero se ha transformado, por encima del valor de la persona, en la norma máxima de funcionamiento y el criterio decisivo en la organización social.
La crisis económico-social y el consiguiente aumento de la pobreza tiene sus causas en políticas inspiradas en formas de neoliberalismo que consideran las ganancias y las leyes de mercado como parámetros absolutos en detrimento de la dignidad de las personas y de los pueblos. En este contexto, reiteramos la convicción de que la pérdida del sentido de la justicia y la falta de respeto hacia los demás se han agudizado y nos han llevado a una situación de inequidad. [15]
La consecuencia de todo esto es la concentración de las riquezas físicas, monetarias y de información en manos de unos pocos, lo cual lleva al aumento de la desigualdad y a la exclusión. [16]
Al analizar más a fondo tal situación, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, aunque haya otras causas de la miseria [17]
Esta pobreza, nos decía Juan Pablo II, en nuestros países encuentra en muchos casos su origen y causas en mecanismos que, por encontrarse impregnadas no de un auténtico humanismo, sino de materialismo, producen, a nivel internacional, ricos más ricos a costa de pobres cada vez más pobres [18]
Esta realidad exige conversión personal y cambios profundos de las estructuras, que responden a las legítimas aspiraciones del pueblo hacia una verdadera justicia social [19]
Deuda Social y Justicia Social
El Concilio Vaticano II nos decía que “las excesivas desigualdades económicas y sociales que se dan entre miembros de nuestra sociedad, en nuestro pueblo, son contrarias a la justicia social, a la equidad, a la dignidad de la persona humana y a la paz social e internacional”[20]
Desde la primera mitad del siglo XX, la noción de justicia social se fue instalando en la reflexión del Magisterio Social de la Iglesia. Afirma que ella (la justicia social) constituye un verdadero y propio desarrollo de la justicia general, en estrecha vinculación con la cuestión social y que concierne a los aspectos sociales, políticos, económicos y, sobre todo, a la dimensión estructural de los problemas y las soluciones correspondientes (cfr. CDSI, 201). Benedicto XVI, en Deus Caritas Est, afirma que “la justicia es el objeto y la medida intrínseca de toda política” [21]
La justicia social prohíbe que una clase excluya a la otra en la participación de los beneficios. Exige que las riquezas, que se van aumentando constantemente merced al desarrollo económico social, se distribuyan entre cada una de las personas y clases de hombres, de modo que quede a salvo esa común utilidad de todos, tan alabada por León XIII o, con otras palabras, que se conserve inmune al bien común de toda la sociedad [22]
La justicia social apunta al bien común el cual, en la actualidad, consiste principalmente en la defensa de los derechos humanos los cuales, según el CDSI, (388-398), constituyen una norma objetiva, fundamento del derecho positivo, y deben ser reconocidos, respetados y promovidos por la autoridad por cuanto son anteriores al Estado, son innatos a la persona humana. Y esto –teniendo como referencia al problema de la deuda social- apunta a la dimensión comunitaria: “La visión cristiana de la sociedad política otorga la máxima importancia al valor de la comunidad, ya sea como modelo organizativo de la convivencia, ya sea como estilo de vida cotidiana” (CDSI, 392)
Actividad político- económica, desarrollo integral y deuda social
La pobreza nos exige tomar conciencia de su “dimensión social y económica” [23] . Porque ante todo es un problema humano. Tiene nombres y apellidos, espíritus y rostros. Acostumbrarnos a vivir con excluidos y sin equidad social, es una grave falta moral que deteriora la dignidad del hombre y compromete la armonía y la paz social [24]
Existe una relación inversa entre desarrollo humano y deuda social. No se trata de una noción de desarrollo limitada a los aspectos económicos, sino de desarrollo integral que implica la expansión de todas las capacidades de la persona. A menos desarrollo más deuda social. Por tanto desarrollo y equidad deben encararse conjunta y no separadamente, y cuando la inequidad se convierte en lugar común o en atmósfera de vida política cotidiana entonces se aleja del campo político la lucha de igualdad de oportunidades, nivelando hacia abajo, hacia la mera lucha por la supervivencia.
La actividad económica no puede resolver todos los problemas sociales ampliando sin más la lógica mercantil. Debe estar ordenada a la consecución del bien común, que es responsabilidad sobre todo de la comunidad política. Por tanto, se debe tener presente que separar la gestión económica, a la que correspondería únicamente producir riqueza, de la acción política, que tendría el papel de conseguir la justicia mediante la redistribución, es causa de graves desequilibrios.
La Doctrina Social de la Iglesia sostiene que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o «después» de ella. El sector económico no es ni éticamente neutro ni inhumano ni antisocial por naturaleza. Es una actividad del hombre y, precisamente porque es humana, debe ser articulada e institucionalizada éticamente[25]
El Papa Pablo VI refiriéndose al uso del capital invitaba a valorar seriamente el daño que la transferencia de capitales al extranjero, por puro provecho personal, puede ocasionar a la propia nación [26] Juan Pablo II advertía que dadas ciertas condiciones económicas y de estabilidad política absolutamente imprescindibles, la decisión de invertir, esto es, de ofrecer a un pueblo la ocasión de dar valor al propio trabajo, está asimismo determinada por una actitud de querer ayudar y por la confianza en la Providencia, lo cual muestra las cualidades humanas de quien decide.
El Papa Benedicto XVI en su Carta Social Caritas in Veritate reiteraba que todo esto mantiene su validez en nuestros días a pesar de que el mercado de capitales haya sido fuertemente liberalizado y la moderna mentalidad tecnológica pueda inducir a pensar que invertir es sólo un hecho técnico y no humano ni ético. No se puede negar que un cierto capital puede hacer el bien cuando se invierte en el extranjero en vez de en la propia patria. Pero deben quedar a salvo los vínculos de justicia, teniendo en cuenta también cómo se ha formado ese capital y los perjuicios que comporta para las personas el que no se emplee en los lugares donde se ha generado.
Se ha de evitar que el empleo de recursos financieros esté motivado por la especulación y ceda a la tentación de buscar únicamente un beneficio inmediato, en vez de la sostenibilidad de la empresa a largo plazo, su propio servicio a la economía real y la promoción, en modo adecuado y oportuno, de iniciativas económicas también en los países necesitados de desarrollo.
Sin embargo, no es lícito deslocalizar únicamente para aprovechar particulares condiciones favorables, o peor aún, para explotar sin aportar a la sociedad local una verdadera contribución para el nacimiento de un sólido sistema productivo y social, factor imprescindible para un desarrollo estable[27]. El capital también tiene patria, podríamos decir.
“En este sentido, la necesidad de un Estado activo, transparente, eficaz y eficiente que promueva políticas públicas es una nueva forma de opción por nuestros hermanos más pobres y excluidos.
Ratificar y potenciar la opción del amor preferencial por los pobres (DA, 396) que brota de nuestra fe en Jesucristo (Cf. DI, 3; DA, 393-394), «requiere que socorramos las necesidades urgentes y al mismo tiempo que colaboremos con otros organismos e instituciones para organizar estructuras más justas. Igualmente se requieren nuevas estructuras que promuevan una auténtica convivencia” [28]
Conclusión
La “deuda social” exige la realización de la justicia social. Juntas, nos interpelan a todos los actores sociales, en particular al Estado, a la dirigencia política, al capital financiero, los empresarios, agropecuarios e industriales, sindicatos, las Iglesias y demás organizaciones sociales.
Pensemos que, según distintas fuentes, hay aproximadamente ciento cincuenta mil millones de dólares de argentinos en el exterior, sin contar los que están en el país fuera del circuito financiero, y que además los medios de comunicación nos informan que se van del país aproximadamente dos mil millones de dólares más por mes.
Me pregunto, les pregunto: ¿qué podemos hacer para que estos recursos sean puestos al servicio del país en orden a saldar la “deuda social” y generar las condiciones para un desarrollo integral para todos?
En nuestro caso, la “deuda social” son millones de argentinas y argentinos, la mayoría niños y jóvenes, que exigen de nosotros una respuesta ética, cultural y solidaria. Esto nos obliga a trabajar para cambiar las causas estructurales y las actitudes personales o corporativas que generan esta situación; y a través del diálogo lograr los acuerdos que nos permitan transformar esta realidad dolorosa a la que nos referimos al hablar de la “deuda social”.
La Iglesia al reconocer y hablar de la “deuda Social”, pone de manifiesto una vez más su amor y opción preferencial por los pobres y marginados [29] con quienes Jesucristo se identificó especialmente (Mt. 25, 40). Lo hace a la luz del primado de la caridad, atestiguado por la tradición cristiana, comenzando por la Iglesia peregrina” (Cfr. Hech 4,32; 1 Co. 16,1; 2 Co. 8-9; Ga. 2,10) [30], y siguiendo la tradición profética (Is. 1, 11-17, Jer 7, 4-7; Am 5, 21-25).
Para la Iglesia es esencial tratar el problema de la deuda social porque el hombre, y en particular los pobres, son precisamente el camino de la Iglesia porque fue el camino de Jesucristo.
Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires
Notas
________________________________________
[1] Cf. Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14/11/2008.
[2] H acia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina , Pilar, 14/11/2008.
[3] Cf. Para profundizar la pastoral social 4. Carta del Episcopado en el marco de la 88ª Asamblea Plenaria, San Miguel, 11/11/2004.
[4] "[cuando el individuo] se individualiza más allá de cierto punto, si se separa demasiado radicalmente de los demás seres, hombres o cosas, se encuentra incomunicada con las fuentes mismas de las que normalmente debería alimentarse, ya no tiene nada a que poder aplicarse. Al hacer el vacío a su alrededor, ha hecho el vacío dentro de sí misma y no le queda nada más para reflexionar más que su propia miseria. Ya no tiene como objeto de meditación otra cosa que la nada que está en ella y la tristeza que es su consecuencia".[4] Una vida sin sentido implica una vida sin arraigo social. DURKHEIM, Emil, El Suicidio, Shapire Editor, Buenos Aires 1971, p 225
[5] Cf. Para profundizar la pastoral social 4. Carta del Episcopado en el marco de la 88ª Asamblea Plenaria, San Miguel, 11/11/2004.
[6] DSD 167. IV Conferencia general del Episcopado Latinoamericano. Documento de Santo Domingo. 12-28 de Octubre del 1992
[7] Cfr. CDSI 153 Pontificio Consejo «Justicia y Paz» Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. 2005
[8] MM 219. SS. Juan XXIII: Mater et Magistra. Carta encíclica sobre los recientes desarrollos de la cuestión social a la luz de la doctrina cristiana. 14/05/1961
[9] CA 28 SS. JUAN PABLO II : “Centesimus Annus” Carta Encíclica en el centenario de la Rerum Novarum. 05/01/1991
[10] CV 75 SS. Benedicto XVI, Caritas in Veritate, Carta encíclica sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. 29/06/09
[11] CA 34 SS. JUAN PABLO II: “Centesimus Annus” Carta Encíclica en el centenario de la Rerum Novarum. 05/01/1991
[12] Ib.
[13] DA 65. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Aparecida, 13 1l 31 de Mayo de 2007.
[14] (JP II, 16 nov. 1980)
[15] NMA,34. Navega mar Adentro . Documento de los obispos al término la 85ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, San Miguel, 31/5/2003)
[16] DA 22. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Aparecida, 13 al 31 de Mayo de 2007.
[17] DP29. III Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Puebla, 1979.
[18] DI III 4. SS. Juan Pablo II, Discurso Inaugural en el Seminario Palafoxiano de Puebla de los Ángeles, México. 28/01/1979
[19] DP29 Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. DOCUMENTO CONCLUSIVO, Puebla, 1979
[20] GS 29. Concilio Vaticano II, Constitución Pastoral Gaudium et Spes. Sobre La Iglesia en el mundo actual. 07/12/1965.
[21] DCE 28. SS BENEDICTO XVI, Deus caritas est, Carta encíclica sobre el amor cristiano . 25/12/2005.
[22] QA57. SS. PÍO XI, Quadragesimo anno, Carta encíclica sobre la restauración del orden social en perfecta conformidad con la ley evangélica al celebrarse el 40º aniversario de la encíclica "Rerum novarum" de León XIII. 15/03/31
[23] Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 5. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14/11/ 2008.
[24] Afrontar con grandeza la situación actual 6b. Los Obispos de la Argentina, San Miguel, 11/11/2000.
[25] CV 36, a y c . SS. Benedicto XVI, Caritas in Veritate, Carta encíclica sobre el desarrollo humano integral en la caridad y en la verdad. 29/06/09
[26] PP 24. SS. Pablo VI, Populorum Progressio Carta encíclica sobre la necesidad de promover el desarrollo de los pueblos. 26/03/1967
[27] Cf CV 40b
[28] Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016) 18b. Documento de los obispos al término la 96ª Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, Pilar, 14 /11/2008.
[29] SS. Benedicto XVI, Combatir la pobreza, construir la paz. Mensaje para la celebración de la Jornada Mundial de la paz. 01/01/2009.
[30] Ib.
EQUIPOS DE INVESTIGACIÓN Y TALLERES (RESPONSABLES Y DÍAS)
DSI – 5TO AÑO A Y B - EQUIPO DE INVESTIGACIÓN
EQUIPO 1
MICAELA B.
PATRICIA C.
NANCY C.
MICAELA M.
BELÉN T.
EQUIPO 2
VANINA A.
YAMILA G.
DENISE P.
CAROLINA M.
EQUIPO 3
LEONARDO R.
GABRIEL W.
FERNANDO G. T.
FRANCISCO B.
EQUIPO 4
JOHANA P.
LUCAS S.
MARIA M. B.P.
EQUIPO 5
MAURO S.
SANTIAGO M.
AUGUSTO GR.
GABRIEL P.
EQUIPO 6
JUAN IGNACIO G. F.
LEANDRO P.
DIEGO U.
EZEQUIEL B.
EQUIPO 7
MATIAS V.
ALFREDO R.
ADRIANO P.
MATIAS C.
EQUIPO 8
SABRINA C.
LUCIANA M.
SANTIAGO F.
JUAN CARLOS C.
EQUIPO 9
MARIANA T.
GEORGINA C.
GUIDO V.
FEDERICO F.
EQUIPO 10
FERNANDA G.
VICTORIA Q.
TATIANA M.
JULIETA S.
EQUIPO 11
FLORENCIA S.
SILVINA D.
CAMILA E.
AGUSTINA S. R.
LUCILA L.
EQUIPO 12
GONZALO M.
CARLOS L.
MARTIN G.
NICOLÁS S.
EQUIPO 13
FEDERICO B.
RENZO G. V.
JOAQUÍN E.
MARIANO C.
EQUIPO 14
GABRIELA V.
DIANA T.
MARÍA C. A.
PAULA C.
ROCIO G.
MARIA V. P.
FLORENCIA D. S.
ROCÍO L.
TALLERES, DÍAS Y RESPONSABLES
(cada responsable tiene un teléfono para comunicarse, los mismos se darán en clase)
Lugar: CAMINOS ABIERTOS – Estados Unidos 2958 entre La Rioja y Catamarca).--Portón pintado con puerta al lado-
1-Primaria de adultos: lu., ma, ju y vi de 13 a 16 hs. Pablo T. EQUIPO 14/ EQUIPO 6
2- Juegoteca: lu, ma y ju de 16.15 a 18.45, a cargo Luli G, Flor A., Belén B., Maria S. EQUIPO 1
3-Curso de lideres para adolescentes: mi de 17.30 a 20 hs, Sebastián Fr., Jazmín L. y Laura S. EQUIPO 2
4-Recreación para adultos: mi de 15 a 17hs Florencia L. EQUIPO 11
5-Equipo de reflexión: ju de 16 a 18hs Patricia EQUIPO 4/EQUIPO 12
6-Danza afro: ju de 18 a 19hs, Carolina F. EQUIPO 5
7-Apoyo escolar: sa de 15 a 17, la oruga. Horacio EQUIPO 7
8-Circo: sa de 10.30 a 12.30 Cachi C. EQUIPO 8
9-Computación: sa de 15 a 16.30 y de 16.30 a 18hs Jude. EQUIPO 9
10-Costura: sa de 15 a 17 hs Florencia O. EQUIPO 10
11-Caminos abiertos: Pablo T. EQUIPO 3/ EQUIPO 13
cualquier duda o consulta dirgirse a sifones@hotmail.com, en el kiosco del colegio se encuentra lo mismo que estás aquí leyendo. Gracias. Sergio.
EQUIPO 1
MICAELA B.
PATRICIA C.
NANCY C.
MICAELA M.
BELÉN T.
EQUIPO 2
VANINA A.
YAMILA G.
DENISE P.
CAROLINA M.
EQUIPO 3
LEONARDO R.
GABRIEL W.
FERNANDO G. T.
FRANCISCO B.
EQUIPO 4
JOHANA P.
LUCAS S.
MARIA M. B.P.
EQUIPO 5
MAURO S.
SANTIAGO M.
AUGUSTO GR.
GABRIEL P.
EQUIPO 6
JUAN IGNACIO G. F.
LEANDRO P.
DIEGO U.
EZEQUIEL B.
EQUIPO 7
MATIAS V.
ALFREDO R.
ADRIANO P.
MATIAS C.
EQUIPO 8
SABRINA C.
LUCIANA M.
SANTIAGO F.
JUAN CARLOS C.
EQUIPO 9
MARIANA T.
GEORGINA C.
GUIDO V.
FEDERICO F.
EQUIPO 10
FERNANDA G.
VICTORIA Q.
TATIANA M.
JULIETA S.
EQUIPO 11
FLORENCIA S.
SILVINA D.
CAMILA E.
AGUSTINA S. R.
LUCILA L.
EQUIPO 12
GONZALO M.
CARLOS L.
MARTIN G.
NICOLÁS S.
EQUIPO 13
FEDERICO B.
RENZO G. V.
JOAQUÍN E.
MARIANO C.
EQUIPO 14
GABRIELA V.
DIANA T.
MARÍA C. A.
PAULA C.
ROCIO G.
MARIA V. P.
FLORENCIA D. S.
ROCÍO L.
TALLERES, DÍAS Y RESPONSABLES
(cada responsable tiene un teléfono para comunicarse, los mismos se darán en clase)
Lugar: CAMINOS ABIERTOS – Estados Unidos 2958 entre La Rioja y Catamarca).--Portón pintado con puerta al lado-
1-Primaria de adultos: lu., ma, ju y vi de 13 a 16 hs. Pablo T. EQUIPO 14/ EQUIPO 6
2- Juegoteca: lu, ma y ju de 16.15 a 18.45, a cargo Luli G, Flor A., Belén B., Maria S. EQUIPO 1
3-Curso de lideres para adolescentes: mi de 17.30 a 20 hs, Sebastián Fr., Jazmín L. y Laura S. EQUIPO 2
4-Recreación para adultos: mi de 15 a 17hs Florencia L. EQUIPO 11
5-Equipo de reflexión: ju de 16 a 18hs Patricia EQUIPO 4/EQUIPO 12
6-Danza afro: ju de 18 a 19hs, Carolina F. EQUIPO 5
7-Apoyo escolar: sa de 15 a 17, la oruga. Horacio EQUIPO 7
8-Circo: sa de 10.30 a 12.30 Cachi C. EQUIPO 8
9-Computación: sa de 15 a 16.30 y de 16.30 a 18hs Jude. EQUIPO 9
10-Costura: sa de 15 a 17 hs Florencia O. EQUIPO 10
11-Caminos abiertos: Pablo T. EQUIPO 3/ EQUIPO 13
cualquier duda o consulta dirgirse a sifones@hotmail.com, en el kiosco del colegio se encuentra lo mismo que estás aquí leyendo. Gracias. Sergio.
viernes, 2 de octubre de 2009
DSI 5TO AÑO
Algunas consideraciones a tener en cuenta para el trabajo:
1. el día lunes 5 de octubre estarán publicados los grupos y los talleres a los que deben concurrir para iniciar la investigación.
2. los teléfonos de los responsables de cada taller para acordar la entrevista se les entregará en forma personal o bien pueden solicitarlas enviando un mail a sifones@hotmail.com (identificando al responsable del correo).
3. Todo trabajo entregado por correo electrónico solamente será aceptado una vez que sea leído, cumpla con los requisitos solicitados y se le haga una devolución al correo respectivo.
4. En el presente blog serán aceptados comentarios, artículos, noticias que tengan relación directa con el trabajo emprendido (quedando a disposición del responsable del blog de borrar todo aquello que considere indebido y no cumpla con los requisitos consabidos).
5. Se recomiendan ver dos blogs: http://www.todospormetan.blogspot.com/ y también http://www.orientacionvocacionaladolescente.blogspot.com/ (aquí también estarán consignas, textos, videos y otros elementos que los pueden ayudar en la realización del presente trabajo).
6. Todo/a alumno/a que se quiere comunicar lo debe hacer a sifones@hotmail.com y en el plazo de 24 a 48 hs. le serán contestadas sus dudas o requerimientos.
7. Todo el material que aquí sea publicado también se encontrarán en formato de papel en una carpeta en la fotocopiadora del colegio.
8. Se solicita se respeten los tiempos de entrega, concurrir a la entrevista una vez pautada, comportarse con corrección, escuchar con atención, preguntar lo necesario para el trabajo y agradecer la misma.
9. No guarden su dudan, no dejen para el último momento los trabajo, tengan agendadas las fechas de entrega de cada parte de la investigación, para evitar problemas y así aprobar sin sobresaltos el último trimestre.
Para todos y todas lo mejor en la investigación, el saber no ocupa lugar y el lugar debe ser ocupado por los saberes aprendidos.
Buen fin de semana. Sergio.
TRABAJO DE CAMPO DSI 5TO AÑO
En el presente blog se abre la sección DSI 5to año donde serán publicados documentos de trabajo para los alumnos y alumnas de 5to año. Aquellos que no deseen utilizar este sistema se encuentra en la focotopiadora del colegio lo documentos aquí colgados. Atte. Los profesores.
Doctrina Social de la Iglesia - 5to año - Profesores: Sergio Dalbessio – Ignacio Capomassi
Trabajo Práctico de Evaluación final – 3er trimestre 2009
GUÍA PARA EL TRABAJO DE CAMPO E INVESTIGACIÓN
IDENTIDAD CRISTIANA Y CIUDADANÍA EN ACCIÓN
1. Objetivo general del trabajo:
Tener un contacto directo con personas, grupos e instituciones donde se puedan reconocer acciones de compromiso social y transformador de la realidad. A través del acercamiento a estas instituciones se realizará una confrontación con los contenidos trabajados en la materia.
Se indagará y se reflexionará acerca de la vocación y la ocupación profesional en las claves de la solidaridad y la justicia social.
2. ¿Cómo se hace?:
El trabajo consta de tres partes.
La primera y segunda son grupales:
- La primera parte (práctica) se trata de:
a) Contactarse con las personas que trabajan en los proyectos de las instituciones asignadas para concertar una cita con ellas. A esa cita irán 2 (dos) miembros de cada grupo para realizar una entrevista. En ese diálogo se intentará recabar toda la información necesaria (de la que les cuenten y del material que les entreguen) para realizar una descripción de su trabajo.
b) Todo el grupo deberá concurrir como “observadores participantes” de un espacio donde ese grupo de personas desarrollen alguna reunión o actividad (in-situ)
- La segunda (teórica-reflexiva) se trata de: confrontar esa indagación con los contenidos de los textos trabajados en la materia. Buscar relacionar conceptos, encontrar justificaciones y confirmaciones teóricas, articulaciones, preguntas y reflexiones.
La tercera parte es personal:
Elaboración de la conclusión a modo de reflexión personal. La misma incluirá elementos de la indagación institucional, la articulación con la teoría y, lo más importante, propuestas centradas en el campo profesional de lo que se dedicará cada uno. Es decir, qué podría aportar cada uno desde su profesión y/o trabajo para buscar solucionar problemáticas vividas por las personas que son convocadas y promovidas por estas instituciones.
3. Objetivos específicos de evaluación:
- Trabajo en grupo responsable y participativo.
- Aprovechar el tiempo para la organización, lecturas, síntesis...
- Todos deberán estar igualmente implicados en el trabajo (algunos se acercarán a la institución, otros desgrabarán las entrevistas y pasarán en limpio observaciones, otros investigarán por Internet, otros seleccionarán los contenidos teóricos a utilizar…)
- Entregar en la fecha indicada cumpliendo todas las pautas de presentación
- La evaluación tendrá dos notas: grupal y personal.
4. Pautas para la presentación final:
- Pasado a computadora, letra Arial 12 interlineado 1, 5
- Carátula: título del trabajo (libre). Nombre de la institución y el proyecto investigado. Nombres de los integrantes del grupo, nombre de la materia y fecha de entrega.
- Introducción: situar el lugar y las personas con quienes se contactaron y los materiales consultados para la realización del mismo. Anticipar lo que se buscó realizar en el trabajo de campo.
- Desarrollo: presentación a modo de informe de todos los datos recabados de la institución o grupo al cual se acercaron. Realizar la descripción teniendo en cuenta todo lo que se pide arriba y lo que pudieron obtener como información.
- Confrontación y reflexión: en este apartado se trata de articular los conceptos vistos en la segunda parte del año y lo descrito en la presentación del informe (3 carillas).
- Conclusiones personales: cada integrante del grupo realizará una conclusión del trabajo. Cada uno incluirá al final a manera de resumen su opinión acerca de lo que conocieron y pudieron reflexionar proyectando la propia orientación vocacional y profesional.
- Anexos: Desgrabación de entrevistas y de las observaciones de la institución. Más todo lo que sea pertinente incluir como material facilitado por las personas, cuadros, folletos, imágenes, etc…
- Bibliografía: citar correctamente toda la bibliografía utilizada.
5. Sugerencias
Dividir la tarea del trabajo a realizar en cada grupo.
Preparar previamente la entrevista: Lo que sigue son sugerencias para la entrevista, debe ser enriquecida por cada miembro del grupo y luego también con los temas que surgen al momento de entrevistar a la persona de referencia.
Sobre la Institución:
¿Cómo se llama el grupo o la institución (es una Asociación Civil, una Empresa, una ONG, un Movimiento Social de Base, un Centro Barrial…).
¿Qué tareas se realizan?
Razones que los llevan realizar esas tareas.
¿Cómo se organizan?
¿Cómo se originó, cuál es su historia?
Objetivo final, sueño, horizonte, aspiración.
Objetivos específicos.
¿Cuáles son sus resultados reales, sus logros
Obstáculos que encuentran y cómo los superan.
Intentos de crecimiento y mejora
Personal con el que cuentan.
Aportes que reciben.
Necesidades que vislumbran.
Lo personal:
Razones que motivaron a tener un compromiso con la gente y con el proyecto y la Institución.
Vinculación con su vocación.
Lo positivo y negativo de este trabajo o servicio.
Acordar el horario de la entrevista.
Grabar la entrevista
Respetar el horario dado –son personas que están ocupadas-, y de no poder ir por algún motivo fundado tener a bien avisar con tiempo.
Presentarse –quienes son, de que lugar provienen, para que materia van a realizar la entrevista y siempre agradecer por el tiempo y material brindado.
Los teléfonos y correos electrónicos se dan con el solo hecho de agilizar este trabajo, no se pueden incorporar a cadenas de mails personales.
Anunciarse como alumnos de Santa Cruz y que el trabajo es dado por los Profesores Sergio Dalbessio e Ignacio Capomassi.
Nota: en el caso de 5to A-B también será habilitado un blog (ahí se agregarán los trabajos que se realizarán con los textos).
Consejo: no esperar hasta el final para desarrollar el trabajo, hay tiempo pero dejar todo para el último día puede complicar el desarrollo y entrega del mismo; además lo individual está en función del bien común o sea de lo grupal. Cualquier duda o pregunta no esperen hasta el final para hacerla, utilizar los encuentros que nos quedan. ¡Lo mejor para cada uno/a!
Doctrina Social de la Iglesia - 5to año - Profesores: Sergio Dalbessio – Ignacio Capomassi
Trabajo Práctico de Evaluación final – 3er trimestre 2009
GUÍA PARA EL TRABAJO DE CAMPO E INVESTIGACIÓN
IDENTIDAD CRISTIANA Y CIUDADANÍA EN ACCIÓN
1. Objetivo general del trabajo:
Tener un contacto directo con personas, grupos e instituciones donde se puedan reconocer acciones de compromiso social y transformador de la realidad. A través del acercamiento a estas instituciones se realizará una confrontación con los contenidos trabajados en la materia.
Se indagará y se reflexionará acerca de la vocación y la ocupación profesional en las claves de la solidaridad y la justicia social.
2. ¿Cómo se hace?:
El trabajo consta de tres partes.
La primera y segunda son grupales:
- La primera parte (práctica) se trata de:
a) Contactarse con las personas que trabajan en los proyectos de las instituciones asignadas para concertar una cita con ellas. A esa cita irán 2 (dos) miembros de cada grupo para realizar una entrevista. En ese diálogo se intentará recabar toda la información necesaria (de la que les cuenten y del material que les entreguen) para realizar una descripción de su trabajo.
b) Todo el grupo deberá concurrir como “observadores participantes” de un espacio donde ese grupo de personas desarrollen alguna reunión o actividad (in-situ)
- La segunda (teórica-reflexiva) se trata de: confrontar esa indagación con los contenidos de los textos trabajados en la materia. Buscar relacionar conceptos, encontrar justificaciones y confirmaciones teóricas, articulaciones, preguntas y reflexiones.
La tercera parte es personal:
Elaboración de la conclusión a modo de reflexión personal. La misma incluirá elementos de la indagación institucional, la articulación con la teoría y, lo más importante, propuestas centradas en el campo profesional de lo que se dedicará cada uno. Es decir, qué podría aportar cada uno desde su profesión y/o trabajo para buscar solucionar problemáticas vividas por las personas que son convocadas y promovidas por estas instituciones.
3. Objetivos específicos de evaluación:
- Trabajo en grupo responsable y participativo.
- Aprovechar el tiempo para la organización, lecturas, síntesis...
- Todos deberán estar igualmente implicados en el trabajo (algunos se acercarán a la institución, otros desgrabarán las entrevistas y pasarán en limpio observaciones, otros investigarán por Internet, otros seleccionarán los contenidos teóricos a utilizar…)
- Entregar en la fecha indicada cumpliendo todas las pautas de presentación
- La evaluación tendrá dos notas: grupal y personal.
4. Pautas para la presentación final:
- Pasado a computadora, letra Arial 12 interlineado 1, 5
- Carátula: título del trabajo (libre). Nombre de la institución y el proyecto investigado. Nombres de los integrantes del grupo, nombre de la materia y fecha de entrega.
- Introducción: situar el lugar y las personas con quienes se contactaron y los materiales consultados para la realización del mismo. Anticipar lo que se buscó realizar en el trabajo de campo.
- Desarrollo: presentación a modo de informe de todos los datos recabados de la institución o grupo al cual se acercaron. Realizar la descripción teniendo en cuenta todo lo que se pide arriba y lo que pudieron obtener como información.
- Confrontación y reflexión: en este apartado se trata de articular los conceptos vistos en la segunda parte del año y lo descrito en la presentación del informe (3 carillas).
- Conclusiones personales: cada integrante del grupo realizará una conclusión del trabajo. Cada uno incluirá al final a manera de resumen su opinión acerca de lo que conocieron y pudieron reflexionar proyectando la propia orientación vocacional y profesional.
- Anexos: Desgrabación de entrevistas y de las observaciones de la institución. Más todo lo que sea pertinente incluir como material facilitado por las personas, cuadros, folletos, imágenes, etc…
- Bibliografía: citar correctamente toda la bibliografía utilizada.
5. Sugerencias
Dividir la tarea del trabajo a realizar en cada grupo.
Preparar previamente la entrevista: Lo que sigue son sugerencias para la entrevista, debe ser enriquecida por cada miembro del grupo y luego también con los temas que surgen al momento de entrevistar a la persona de referencia.
Sobre la Institución:
¿Cómo se llama el grupo o la institución (es una Asociación Civil, una Empresa, una ONG, un Movimiento Social de Base, un Centro Barrial…).
¿Qué tareas se realizan?
Razones que los llevan realizar esas tareas.
¿Cómo se organizan?
¿Cómo se originó, cuál es su historia?
Objetivo final, sueño, horizonte, aspiración.
Objetivos específicos.
¿Cuáles son sus resultados reales, sus logros
Obstáculos que encuentran y cómo los superan.
Intentos de crecimiento y mejora
Personal con el que cuentan.
Aportes que reciben.
Necesidades que vislumbran.
Lo personal:
Razones que motivaron a tener un compromiso con la gente y con el proyecto y la Institución.
Vinculación con su vocación.
Lo positivo y negativo de este trabajo o servicio.
Acordar el horario de la entrevista.
Grabar la entrevista
Respetar el horario dado –son personas que están ocupadas-, y de no poder ir por algún motivo fundado tener a bien avisar con tiempo.
Presentarse –quienes son, de que lugar provienen, para que materia van a realizar la entrevista y siempre agradecer por el tiempo y material brindado.
Los teléfonos y correos electrónicos se dan con el solo hecho de agilizar este trabajo, no se pueden incorporar a cadenas de mails personales.
Anunciarse como alumnos de Santa Cruz y que el trabajo es dado por los Profesores Sergio Dalbessio e Ignacio Capomassi.
Nota: en el caso de 5to A-B también será habilitado un blog (ahí se agregarán los trabajos que se realizarán con los textos).
Consejo: no esperar hasta el final para desarrollar el trabajo, hay tiempo pero dejar todo para el último día puede complicar el desarrollo y entrega del mismo; además lo individual está en función del bien común o sea de lo grupal. Cualquier duda o pregunta no esperen hasta el final para hacerla, utilizar los encuentros que nos quedan. ¡Lo mejor para cada uno/a!
sábado, 5 de septiembre de 2009
NAVEGAR HACIA Y CON LOS POBRES
somos trashumantes de la historia
somos artesanos de memorias
y está lleno de rostros nuestro amor
está lleno de sangre…
soy esta tierra, soy esta gente
soy mi memoria y soy esta historia
-Raly Barrionuevo-
“Navega lago adentro y echa las redes para pescar”, le dice Jesús a Pedro, según lo narrado por Lucas. Jesús terminaba hablar con la gente que se había reunido a la orilla de lago de Genesaret. Él se encontraba arriba de una de las dos barcas, según nos relata el texto.
He pensado en esa barca. Siempre me gustan los relatos ligados al mar, al agua, a los naufragios. Pienso en “El viejo y el mar” de Ernest Hemingway, en “Relato de un náufrago” de Gabriel García Márquez, o la maravillosa descripción de Jorge Amado en “Mar muerto” y la bella canción interpretada por el grupo mexicano Maná titulada: “En el muelle de San Blas” donde se habla de un amor que fue truncado por el mar.
Vuelvo a la barca sencilla, humilde que mañana tras mañana, antes que el sol besara las costas de ese tranquilo lago se echaba a andar en busca del alimento que posibilitara el sustento diario para esos pescadores.
Barca con sus precariedades y pocas comodidades. Pan y vino seguro que eran de la partida. No puedo dejar de pensar que quizás estaban mateando –imaginación telúrica nomás- en esas noches cerradas mientras esperaban que las redes se llenaran de peces.
Barca sometida a las inclemencias del tiempo. Lluvia, calor, frío y vientos eran parte de su paisaje. Redes, canastos, aparejos, herramientas de trabajo también estaban allí para ser usadas en la labor cotidiana o bien ante las emergencias que surgieran.
Barca cuyas maderas nos atestiguan las palabras, las confesiones, las alegrías de las fiestas, de los nacimientos; y los llantos, las dudas, los temores, las tristezas de las despedidas, de la opresión y de la muerte en cada uno de los pescadores.
Barca que era una prolongación de esas casas que formaban los poblados donde vivían el resto del día cuando estaban en tierra firme.
Pienso en esa barca, la asocio a la figura de la iglesia, y me surgen preguntas: ¿seguimos en esa barca o la cambiamos por un transatlántico? ¿Estamos encima de esa barca pobre y débil, frágil? O bien ¿estamos en el buque donde cada uno pernota en su camarote, aislado junto a nuestros salvavidas personales?. ¿Preferimos el buque que esta al mando de un capitán lejano e inaccesible, allí en su puesto de mando y rodeado de subalternos?.
O bien ¿queremos la barca que nos permite depender uno del otro, estar cercanos, mirarnos a los ojos, trabajar codo a codo y espalda con espalda, escucharnos, sentirnos?
La barca nos permite estar cerca, compartir el afecto y encontrarnos.
La barca que ante los tropiezos, las vicisitudes del tiempo nos lleva a tener que arremangarnos, tirar para un lado o para el otro, transformar cada palabra, cada gesto en una oración que genera nuestra espíritu de comunidad.
Podría continuar con las preguntas, con las imágenes, pero aquí hago una parada en el puerto de mi vida y me digo: ¿Qué podría rescatar de esa barca de Pedro para la labor en los encuentros de catequesis y en lo cotidiano?.
La imaginación una gran aliada. Pienso por un momento en las seguridades que no da un buque de gran porte, lo que hemos llamados transatlántico. Visualicemos: materiales, ruidos, personajes.
Ahora vamos a pensar usando la misma metodología en la pequeña barca. Materiales, herramientas, ruidos, formas, personas.
Ojalá podamos tener la experiencia aunque sea por un momento de estar sentados o parados en esa barca.
Olas, gaviotas, viento que pega en nuestro rostro, sol, algunas nubes y peces van conformando el paisaje.
Junto a nosotros están aquellos que nos encontramos día a día: niños, jóvenes y adultos.
Somos parte de esa barca que navega lago adentro. La realidad cambia día a día.
Simón Pedro le dice “Maestro, trabajamos toda la noche y no sacamos nada”. Pero lo mismo echó las redes. Lo que sucedía hace un rato no es lo mismo que sucede ahora o que lo que vendrá después. La realidad cambia.
La barca nos proporciona una serie de herramientas que las vamos utilizando y adaptando con el transcurrir de los tiempos.
Navega hacia dentro. Hacia nuestro interior, bebamos en el pozo de nuestra creencia, de nuestra fe, de nuestra espiritualidad. Navegar hacia dentro de nuestra comunidad, limitada quizás, pero que en el diálogo, en el encuentro, en el compartir, en el disentir con sana pluralidad nos permite seguir y crecer como personas, como parte de la humanidad que trasciende hacia lo finito-infinito.
Navegar hacia el interior de los chicos y chicas con los cuales compartimos horas, palabras, gestos, enojos y alegrías. Cuanto nos pueden decir, aportar, sugerir para ensanchar nuestro espíritu en el camino de la y hacia Trascendencia.
Navegar hacia adentro de los adultos, con sus cansancios, con sus utopías, con sus protestas, sus silencios. Cuánto pueden aportar para construir las redes que permitan hacer el trabajo más liviano, más cercano a la realidad, más tangible a lo que realmente está sucediendo.
Amigo/a, compañera/o, catequista/o en los albores de un nuevo siglo los que habitamos de la tierra parece que nos quedamos sin buenas noticias. La violencia parece ser una constante de todos los colectivos sociales. La fragmentación de las sociedades un hecho irremediable. Panorama sombrío y oscuro. Todo está afectado: economía, sociedad, política, religión, educación, medios de comunicación, ecología. El hombre ha muerto.
Nosotros somos parte de una iglesia que debiera recorrer el camino del hombre, sin embargo cerramos las compuertas, nos abroquelamos detrás de palabras seguras, gestos conocidos, liturgias preconcebidas –repetidas casi mágicamente-, estamos en la seguridad del gran buque. La tormenta que arrecia no nos mueve, estamos salvados. Qué suerte.
Sin embargo creo que debemos ser parte de esa barca pequeña y rescatar desde ese lugar algunas herramientas que nos pueden acompañar en nuestra vida junto a los otros.
La violencia se puede transformar, la fragmentaciones se puede revertir. El Hombre puede resucitar.
Pienso que navegar es salir al encuentro de alguien, del otro.
Echar las redes, es involucrarse con los otros sujetos, con sus anhelos, sus deseos, con sus problemas, con su vida.
Navegar es confiar en la riqueza de lo que se puede encontrar, de lo nuevo, de lo desconocido, quizás al regreso no seamos lo mismo que cuando salimos. Nos transformamos, nos transfiguramos, resucitamos.
Echar las redes es escuchar y vibrar con la fe del otro, es gozar de las riquezas de sus palabras y de sus gestos.
Navegar es llevar abrazos, afectos, pero también es encontrarlos y dejarse llevar por ellos.
Echar las redes es buscar ser comunidad, es encontrarla, reconfigurarla, amarla, desearla, servirla y vivirla.
Navegar es escuchar esa pregunta que resuena desde el inicio de la humanidad: ¿Dónde esta tu hermano?.
Echar las redes es encontrar a ese hermano y esa hermana, tejerse en la trama del otro y de la otra, hacerse red con sus alegrías y tristezas, con sus carencias y sus riquezas.
Navegar es búsqueda, es echar las redes en la realidad.
Navegar en encontrar a los pobres, es ver que el hambre es un crimen, que el tener pobres es un escándalo para nuestras conciencias y nuestros corazones. No comulgo con las cifras ni las estadísticas. Los pobres son sujetos.
Comulgo con los pobres concretos de carne y hueso, con sus sueños, sus enfermedades, su hambre, sus dolores, sus esperanzas, sus desánimos, sus luchas y sus fragilidades expuestas desde tiempos inmemoriales. Digo con Neruda: “sube a nacer conmigo hermano”.
Nuestros hermanas y nuestras hermanos están desnudos, hambrientos, sedientos, presos, reprimidos, desocupados, analfabetos, sin oportunidades, sin identidad, violentados, usurpados, marginados, fusilados, desaparecidos, olvidados… si a veces hasta parece que no están…
¿Nos atreveremos a navegar hacia ellos? ¿Echaremos las redes en esos lagos cotidianos?.
Sergio Dalbessio.
lunes, 4 de agosto de 2008
CONSENSOS Y DISENSOS
TEXTO PUBLICADO EN www.pasosmagazine.com.ar
Por Lic. Sergio L. R. Dalbessio*
Estos meses ninguno que viva en Argentina pudo ser ajeno a un conflicto que nos tuvo como protagonistas y nos involucró a todos los que somos ciudadanos argentinos, nadie pudo ser mero espectador.Más allá de las ponderaciones técnicas, políticas y económicas que pueden resultar del análisis que se desprende de estos meses en que el campo y el gobierno nacional sostuvieron un puja que tuvo una larga serie de derivaciones, lo importante es rescatar algunas palabras y elementos que nos sirven para enhebrar este texto y reflexionar sobre los consensos y los disensos.
Unas semanas atrás leyendo el periódico del domingo me llamó la atención una foto, estaban el ex - presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso velando los restos de su esposa Ruth, y a su lado el actual presidente Luiz Inácio Lula Da Silva junto a su esposa acompañándolo. Un momento de dolor, dos personas -uno que ocupó y otro que ocupa- la alta magistratura de un país, de partidos e ideologías diferentes y hasta podríamos decir contrapuestos, sin embargo juntos, acompañándose, como verdaderos seres humanos, como estadistas, como hombres que honran el cargo para el cual fueron elegidos.
De ahí comencé a pensar en tantas agresiones verbales y físicas, en tanto aliento a la violencia -como si en nuestro país no la sufriéramos desde hace tiempo-, tantas palabras que llevaban como objetivo generar divisiones, tantas peleas como único método de manifestarse políticamente. Cuantas actitudes interiores se fueron desnudando todo este tiempo, del cual parece que fue hace un siglo, pero terminó -por lo menos mediáticamente- hace muy pocos días.
Como comunidad política, como país, nosotros los ciudadanos que habitamos Argentina tenemos que replantear actitudes, gestos y palabras. El otro no es mi enemigo, el otro es quien construye conmigo la comunidad nacional. La descalificación no conduce a buen puerto, el debate, la defensa de las ideas se da en el plano que confrontarlas con altura y con escucha.Los grandes temas de nuestra Nación no se pueden dirimir como si fueran una puja deportiva donde hay que ganar, y sino se gana no vale. Los grandes objetivos que nos deben guiar caminando hacia el bicentenario de nuestra Patria deben darse en el marco de consensuar los temas que nos atañen a todos.
Pensar en políticas de largo alcance donde las mismas sobrevivan al gobierno de turno. Tener claro que todos los puestos de gobierno que emanan de nuestra Constitución Nacional son de servicio y se deben ejercer en bien de todos aquellos que habitamos este país. Política exterior que nos permita recuperar los espacios que nos posicionen como aquellos que sabemos hacer negocios y también colaborar solidariamente en las coyunturas que vivimos a nivel mundial.La Constitución Nacional debe ser nuestra guía, un libro que debemos conocer, consultar y tener como la palabra que nos reúne entorno a la mesa que compartirnos como Nación, como Patria, como comunidad que crece con disensos porque va en búsqueda de los consensos.Mucho escuché y leí en estos meses.
No pude quedar al margen del conflicto que mencionáramos al iniciar este articulo; pero dos textos me devolvieron la confianza y la alegría de saber que muchos somos los que estamos construyendo este paso de ser habitantes a ciudadanos, para no ser meros espectadores y convertirnos en protagonistas de la historia actual de nuestra tierra.
Esos textos son: "De habitantes a ciudadanos" promulgado por la Comisión de Paz y Justicia del Episcopado Argentino (www.justiciaypaz.org), un documento claro, preciso, realizado con metodología y rigurosidad académica que nos involucra en cada uno de sus temas, y el otro es el libro del Rabino Sergio Bergman "Argentina ciudadana" (www.argentinaciudadana.blogspot.com), libro que nos va consustanciando en tener una espiritualidad cívica e invitándonos a ser parte de esta construcción nacional.Una vez más debemos seguir apostando al dialogo, al encuentro, a no tener miedo a debatir nuestras ideas pues solamente así podremos madurar y crecer como comunidad nacional.
Sueño que un día en nuestro país, en cada acto importante, todos aquellos que ocuparon la primera magistratura se puedan sentar juntos como gesto de madurez sellando así un pacto de verdaderos estadistas. Y nosotros los ciudadanos podamos vislumbrar que ellos tuvieron como único interés al ocupar el sillón de Rivadavia: el bien común de todos los habitantes de este país.
sdalbessio@yahoo.com.ar
Por Lic. Sergio L. R. Dalbessio*
Estos meses ninguno que viva en Argentina pudo ser ajeno a un conflicto que nos tuvo como protagonistas y nos involucró a todos los que somos ciudadanos argentinos, nadie pudo ser mero espectador.Más allá de las ponderaciones técnicas, políticas y económicas que pueden resultar del análisis que se desprende de estos meses en que el campo y el gobierno nacional sostuvieron un puja que tuvo una larga serie de derivaciones, lo importante es rescatar algunas palabras y elementos que nos sirven para enhebrar este texto y reflexionar sobre los consensos y los disensos.
Unas semanas atrás leyendo el periódico del domingo me llamó la atención una foto, estaban el ex - presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso velando los restos de su esposa Ruth, y a su lado el actual presidente Luiz Inácio Lula Da Silva junto a su esposa acompañándolo. Un momento de dolor, dos personas -uno que ocupó y otro que ocupa- la alta magistratura de un país, de partidos e ideologías diferentes y hasta podríamos decir contrapuestos, sin embargo juntos, acompañándose, como verdaderos seres humanos, como estadistas, como hombres que honran el cargo para el cual fueron elegidos.
De ahí comencé a pensar en tantas agresiones verbales y físicas, en tanto aliento a la violencia -como si en nuestro país no la sufriéramos desde hace tiempo-, tantas palabras que llevaban como objetivo generar divisiones, tantas peleas como único método de manifestarse políticamente. Cuantas actitudes interiores se fueron desnudando todo este tiempo, del cual parece que fue hace un siglo, pero terminó -por lo menos mediáticamente- hace muy pocos días.
Como comunidad política, como país, nosotros los ciudadanos que habitamos Argentina tenemos que replantear actitudes, gestos y palabras. El otro no es mi enemigo, el otro es quien construye conmigo la comunidad nacional. La descalificación no conduce a buen puerto, el debate, la defensa de las ideas se da en el plano que confrontarlas con altura y con escucha.Los grandes temas de nuestra Nación no se pueden dirimir como si fueran una puja deportiva donde hay que ganar, y sino se gana no vale. Los grandes objetivos que nos deben guiar caminando hacia el bicentenario de nuestra Patria deben darse en el marco de consensuar los temas que nos atañen a todos.
Pensar en políticas de largo alcance donde las mismas sobrevivan al gobierno de turno. Tener claro que todos los puestos de gobierno que emanan de nuestra Constitución Nacional son de servicio y se deben ejercer en bien de todos aquellos que habitamos este país. Política exterior que nos permita recuperar los espacios que nos posicionen como aquellos que sabemos hacer negocios y también colaborar solidariamente en las coyunturas que vivimos a nivel mundial.La Constitución Nacional debe ser nuestra guía, un libro que debemos conocer, consultar y tener como la palabra que nos reúne entorno a la mesa que compartirnos como Nación, como Patria, como comunidad que crece con disensos porque va en búsqueda de los consensos.Mucho escuché y leí en estos meses.
No pude quedar al margen del conflicto que mencionáramos al iniciar este articulo; pero dos textos me devolvieron la confianza y la alegría de saber que muchos somos los que estamos construyendo este paso de ser habitantes a ciudadanos, para no ser meros espectadores y convertirnos en protagonistas de la historia actual de nuestra tierra.
Esos textos son: "De habitantes a ciudadanos" promulgado por la Comisión de Paz y Justicia del Episcopado Argentino (www.justiciaypaz.org), un documento claro, preciso, realizado con metodología y rigurosidad académica que nos involucra en cada uno de sus temas, y el otro es el libro del Rabino Sergio Bergman "Argentina ciudadana" (www.argentinaciudadana.blogspot.com), libro que nos va consustanciando en tener una espiritualidad cívica e invitándonos a ser parte de esta construcción nacional.Una vez más debemos seguir apostando al dialogo, al encuentro, a no tener miedo a debatir nuestras ideas pues solamente así podremos madurar y crecer como comunidad nacional.
Sueño que un día en nuestro país, en cada acto importante, todos aquellos que ocuparon la primera magistratura se puedan sentar juntos como gesto de madurez sellando así un pacto de verdaderos estadistas. Y nosotros los ciudadanos podamos vislumbrar que ellos tuvieron como único interés al ocupar el sillón de Rivadavia: el bien común de todos los habitantes de este país.
sdalbessio@yahoo.com.ar
lunes, 14 de julio de 2008
La red del pescador por Xavier Rubert de Ventós, publicado en diario El País.
La red del pescador
XAVIER RUBERT DE VENTÓS 06/07/2008
Los dioses castigan tanto a Prometeo como Adán por curiosear más de la cuenta; por su pretensión de romper el monopolio divino del conocimiento y repartirlo entre los mortales. Para nuestros teóricos de Internet, la Red sería hoy su reencarnación: el nuevo héroe que rompe el monopolio institucional de la información para distribuirlo entre los usuarios de Google.
El exceso de información de Internet tiende a generar confusión.
El término red -o en red- ha venido asociándose desde entonces a una libre y masiva difusión de los saberes. Frente a su tradicional distribución jerárquica y parsimoniosa, estos saberes se estarían haciendo hoy inmediatamente, democráticamente accesibles a todos.
Pero no nos precipitemos: mejor quizá demorarnos por un momento en las palabras mismas y su aura. Nietzsche decía que "las palabras son metáforas que hemos olvidado que lo eran". Ahora bien, si dejamos que las palabras repercutan en nosotros, que nos golpeen con toda la carga de su origen, pronto descubrimos que la palabra red evoca un universo de asociaciones muy distinto, opuesto incluso al anterior.
Entonces la palabra red no nos sugiere algo que difunde sino algo que más bien retiene; no nos suena tanto a acumulador o difusor como a filtro o malla que captura ciertos elementos (peces o datos) y permite a otros pasar. Y lo decisivo es entonces la trama más o menos tupida de nuestra red; de una red que nos permita atrapar todos -y sólo- los datos o informaciones relevantes para el caso que nos ocupa.
¿Y no será -me pregunto ahora- que en el saber, como en el pescar, lo importante es la correspondencia entre el tupido de la red y el tamaño de la presa a capturar? Una cuestión de ajuste, de encaje, adecuación, acomodo o como quiera llamársele. En todo caso, no una cuestión de pura cantidad o intensidad. Y así son al cabo -pienso aún- todas las operaciones delicadas, sean de la naturaleza que sean: sea el Faeton de Ovidio siempre en peligro de ser víctima del "calentamiento global", sea la observación microscópica de Heisenberg, que, como la mirada del Basilisco, puede distorsionar o incluso matar lo observado, sea la candela que, según dicen los mexicanos, no hay que colocar "ni tan cerca que queme al santo ni tan lejos que no le alumbre".
Esta cuestión de acomodo o proporción ha sido abordada por Manuel Castells, pero parecen olvidarla en gran número de estudios sobre la Sociedad de la Información. Y ello contra toda evidencia de que la pura acumulación degenera a menudo en atasco; de que pocas veces, si alguna, lo máximo resulta ser lo óptimo.
La máxima información, en efecto, tiende a generar confusión: Aranguren fue mi mejor maestro precisamente porque me señaló los textos y libros que no era necesario leer (Wikipedia, por el contrario, me ofrece demasiados). El continuo flujo de moribundos en pateras nos escandaliza, ciertamente, pero a menudo nos coarta y paraliza toda respuesta personal frente a algo que parece rebasarnos. La competencia rápida y fácilmente adquirida -el pollito que sale del huevo y ya anda- es propio de especies inferiores que no alcanzan "adolescer" de una larga adolescencia. El crecimiento desmesurado y sin control de una célula es lo que los médicos llaman metástasis o cáncer.
Y así en todo: incluso en la memoria más gigas de la cuenta, como la del pobre Funes borgiano incapaz de olvidar nada, ahíto de bites, atontado. Como les ocurre a menudo a nuestros ordenadores, Funes había perdido aquella "capacidad de olvido" ensalzada por Rousseau: "Aquel defecto de memoria que nos deja en el feliz estado de tener la suficiente para que todo nos sea comprensible pero carecer lo bastante de ella para que todo nos aparezca como nuevo".
Kant advirtió ya que la pura información sin criterio alguno de selección es ciega. Bacon y Popper añadieron que la naturaleza es muda mientras no aprendemos a hacerla hablar con preguntas a la vez pertinentes e intencionadas (crueles incluso, según Bacon, que comparaba el laboratorio moderno al torno con el que el Gran Inquisidor hacía "cantar" al hereje -un hereje que hoy sería el ADN o los agujeros negros-).
Norbert Wiener fue más preciso todavía: "Existe un techo al número de variables o de informaciones con las que podemos operar y que sabemos manejar operativamente". Un techo del que era bien consciente un veterano político, sobrado y lenguaraz, que me aconsejaba en el Parlamento la siguiente estrategia informativa para con los miembros de la oposición: "Si no puedes darles menos información de la que necesitan, dales más de la que pueden asimilar: colápsalos".
Ciegos, mudos, colapsados: así es, en efecto, como puede dejarnos una eufórica utilización de la Red que olvide su parentesco lógico y etimológico con la red del pescador.
Xavier Rubert de Ventós es filósofo.
sábado, 12 de julio de 2008
EDUCACIÓN Y TRÁNSITO
La ley, un camino de encuentro y respeto
Una experiencia personal
Por Lic. Sergio L. R. Dalbessio*
(se recomienda leer www.pasosmagazine.com.ar)
Desde hace un tiempo a esta parte, el tránsito y los accidentes parecen ser los temas más recurrentes con los cuales nos topamos diariamente los argentinos, sin dejar de lado la inseguridad, la inflación y todos aquellas temáticas que se desprenden en un país donde nos cuesta apegarnos a la ley. En estos días de un largo feriado, que juntaba la fiesta religiosas de la Semana Santa y el día de la Memoria, la Justicia y la Verdad, fue un buen momento para salir a dar vueltas en automóvil por la gran ciudad. En un vehículo conducido por mi hijo, quien está manejando desde hace poco tiempo, salimos de paseo por distintas avenidas y calles del gran Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El propósito era muy simple: adquirir hábitos en el conducir, además de poner a prueba su novel credencial de conductor. Frenar en los semáforos, ceder el paso a quien corresponda, poner la luz de giro, estacionar cerca del cordón, no adelantarse por la derecha, respetar la velocidad máxima y tantas otras reglas que él aplicaba a rajatablas, según lo había aprendido. Pero mientras él cumplía con las normas enseñadas y en vigencia, otros automovilistas se cruzaban de izquierda a derecha sin luz de giro, pasaban los semáforos en rojo, tocaban bocina pidiendo paso en lugares donde la velocidad no debía exceder los sesenta kilómetros, los taxistas y choferes de colectivo se cruzaban sin el menor respeto al que venía circulando por el otro carril fueron observaciones que iba viendo y me comentaba que eran transgresiones. Como vemos, entre lo que dice la ley y lo que se hace el trecho es demasiado largo. Sin embargo, en ese trayecto de no respeto por las normas se juegan vidas humanas. Leyes viales, de emergencia o no, controles en algunos momentos para la televisión no son suficientes y, por lo tanto, hasta diría que no sirven en absoluto. El vivo, el pícaro es aquel que transgrede la ley en forma permanente. Los que cumplimos las mismas somos tontos. Me apego a la idea de que debemos comenzar a cambiar formas de pensamiento, que atentan en el fondo con lo más preciado que tenemos que es la vida y todo aquello que a partir de vivir podemos realizar: crear, proyectar, disfrutar y generar en pos de una sociedad inclusiva. La escuela siempre es un referente importante. La escuela nos crea hábitos, nos enseña a desarrollar nuestras ideas, a asociarlas, a confrontarlas. Es un sitio donde pasamos gran parte de nuestro día y de nuestros primeros años de vida. Pero la escuela no puede –ni debe actuar sola-, la familia es aquel soporte que el niño o niña debe encontrar para reafirmar las ideas y los conceptos vertidos en las aulas y en los pasillos del edificio escolar. Si los docentes -en todos sus niveles- enseñamos a respetar al otro, a discutir las ideas, a que la ley es un elemento que nos pone a todos en la misma raya de largada, no puede ser luego destruida con el ejemplo de un padre o madre que, con tal de que su hijo/a no llegue tarde, estaciona en tercera o cuarta fila, toca bocina desaforadamente, dobla con el semáforo en rojo o bien insulta a quien ha cumplido la ley. Porque muchas veces de esta manera se borra con el codo aquello que se ha escrito con la mano. Lo descrito es diario, habitual y lo puede observar cualquiera que se pare diez minutos frente a un colegio, en el horario de entrada o salida del alumnado. Muchos hablan de reforzar la alianza de la familia y la escuela que parece rota desde hace mucho. Quizás en este tiempo sea importante que busquemos, desde el conocimiento y respeto por la ley, un caminar juntos entre familia y docentes. Los funcionarios pasan, las emergencias viales no concluyen nunca o no se aplican directamente, y los accidentes crecen día a día. Lo más terrible que esos accidentes, que son meras estadísticas para diarios, revistas, radios o canales de televisión, es para cada uno de nosotros personas concretas que ya no están. Personas que ven truncadas sus vidas, sus proyectos, sus sueños, sus ideales. Es un tema -la seguridad vial y el respeto por la ley- que no debemos eludir como docentes, porque somos formadores y porque debemos proteger la vida. De seguir -un gran parte de los argentinos/as- en nuestra diaria violación a la ley y no apegándonos a la vida, quizás en un tiempo no muy lejano tengamos que tener un feriado que recuerde a las víctimas de accidentes viales, y eso sería demasiado para un país que desea insertarse en el concierto de las naciones y países más avanzados.
sdalbessio@yahoo.com.ar
Una experiencia personal
Por Lic. Sergio L. R. Dalbessio*
(se recomienda leer www.pasosmagazine.com.ar)
Desde hace un tiempo a esta parte, el tránsito y los accidentes parecen ser los temas más recurrentes con los cuales nos topamos diariamente los argentinos, sin dejar de lado la inseguridad, la inflación y todos aquellas temáticas que se desprenden en un país donde nos cuesta apegarnos a la ley. En estos días de un largo feriado, que juntaba la fiesta religiosas de la Semana Santa y el día de la Memoria, la Justicia y la Verdad, fue un buen momento para salir a dar vueltas en automóvil por la gran ciudad. En un vehículo conducido por mi hijo, quien está manejando desde hace poco tiempo, salimos de paseo por distintas avenidas y calles del gran Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El propósito era muy simple: adquirir hábitos en el conducir, además de poner a prueba su novel credencial de conductor. Frenar en los semáforos, ceder el paso a quien corresponda, poner la luz de giro, estacionar cerca del cordón, no adelantarse por la derecha, respetar la velocidad máxima y tantas otras reglas que él aplicaba a rajatablas, según lo había aprendido. Pero mientras él cumplía con las normas enseñadas y en vigencia, otros automovilistas se cruzaban de izquierda a derecha sin luz de giro, pasaban los semáforos en rojo, tocaban bocina pidiendo paso en lugares donde la velocidad no debía exceder los sesenta kilómetros, los taxistas y choferes de colectivo se cruzaban sin el menor respeto al que venía circulando por el otro carril fueron observaciones que iba viendo y me comentaba que eran transgresiones. Como vemos, entre lo que dice la ley y lo que se hace el trecho es demasiado largo. Sin embargo, en ese trayecto de no respeto por las normas se juegan vidas humanas. Leyes viales, de emergencia o no, controles en algunos momentos para la televisión no son suficientes y, por lo tanto, hasta diría que no sirven en absoluto. El vivo, el pícaro es aquel que transgrede la ley en forma permanente. Los que cumplimos las mismas somos tontos. Me apego a la idea de que debemos comenzar a cambiar formas de pensamiento, que atentan en el fondo con lo más preciado que tenemos que es la vida y todo aquello que a partir de vivir podemos realizar: crear, proyectar, disfrutar y generar en pos de una sociedad inclusiva. La escuela siempre es un referente importante. La escuela nos crea hábitos, nos enseña a desarrollar nuestras ideas, a asociarlas, a confrontarlas. Es un sitio donde pasamos gran parte de nuestro día y de nuestros primeros años de vida. Pero la escuela no puede –ni debe actuar sola-, la familia es aquel soporte que el niño o niña debe encontrar para reafirmar las ideas y los conceptos vertidos en las aulas y en los pasillos del edificio escolar. Si los docentes -en todos sus niveles- enseñamos a respetar al otro, a discutir las ideas, a que la ley es un elemento que nos pone a todos en la misma raya de largada, no puede ser luego destruida con el ejemplo de un padre o madre que, con tal de que su hijo/a no llegue tarde, estaciona en tercera o cuarta fila, toca bocina desaforadamente, dobla con el semáforo en rojo o bien insulta a quien ha cumplido la ley. Porque muchas veces de esta manera se borra con el codo aquello que se ha escrito con la mano. Lo descrito es diario, habitual y lo puede observar cualquiera que se pare diez minutos frente a un colegio, en el horario de entrada o salida del alumnado. Muchos hablan de reforzar la alianza de la familia y la escuela que parece rota desde hace mucho. Quizás en este tiempo sea importante que busquemos, desde el conocimiento y respeto por la ley, un caminar juntos entre familia y docentes. Los funcionarios pasan, las emergencias viales no concluyen nunca o no se aplican directamente, y los accidentes crecen día a día. Lo más terrible que esos accidentes, que son meras estadísticas para diarios, revistas, radios o canales de televisión, es para cada uno de nosotros personas concretas que ya no están. Personas que ven truncadas sus vidas, sus proyectos, sus sueños, sus ideales. Es un tema -la seguridad vial y el respeto por la ley- que no debemos eludir como docentes, porque somos formadores y porque debemos proteger la vida. De seguir -un gran parte de los argentinos/as- en nuestra diaria violación a la ley y no apegándonos a la vida, quizás en un tiempo no muy lejano tengamos que tener un feriado que recuerde a las víctimas de accidentes viales, y eso sería demasiado para un país que desea insertarse en el concierto de las naciones y países más avanzados.
sdalbessio@yahoo.com.ar
ARTÍCULO PUBLICADO EN PASOS MAGAZINE
Entre Paulo Freire y Matrix: Reflexiones del estudiante "virtual"
Por el Lic. Sergio Dalbessio*En el ciberespacio la globalización no es un mero concepto o teoría sino que se convierte en una experiencia real y concreta de la misma.Los cibernautas nos unimos entre sí por computadora y medios electrónicos para acceder, transmitir, reelaborar y circular en forma solidaria -entendiendo que la aplicación del término solidario se hace en forma pragmática, utilitaria y no en un sentido ético de encuentro y ayuda. Quizás el término correcto sea colaborativa, coparticipativa- la información con la voluntad expresa de intercambiar experiencias, servicios, bienes y también afectos.Podemos decir que la red adquiere una forma humana, se humaniza, nos facilita una forma de trabajo de la cual podemos gozar y de alguna manera podemos volcar en la red nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestras ideas y porque no nuestros sentimientos. La cultura internet que está en formación desarrolla en los usuarios adultos un proceso de aprendizaje social hacia nuevas formas de comportamiento.Dentro de esta parte de nuestra cultura que es internet podemos afirmar o decir que el correo electrónico (e-mail) y el chat han provocado un salto cualitativo en el concepto de proximidad entre personas, incorporando en forma incesante y constante nuevos códigos culturales y nuevos hábitos.En el ciberespacio se debilitan los protocolos y condicionamientos sociales que pesan habitualmente sobre la comunicación y los vínculos.Podemos percibir una mayor aceptación de las diferencias individuales y culturales. Se pueden evitar o bien minimizar los roces y conflictos derivados de la convivencia.Los cibernautas pueden desarrollar una nueva personalidad que puede diferir de un grado mínimo a un grado máximo con la personalidad que desarrolla en sus espacios habituales y en forma cotidiana.Las nuevas tecnologías nos han posibilitado acceder al conocimiento a través de la creación de universidades y escuelas secundarias virtuales. Como reza en el portal de una universidad virtual de nuestro país el proyecto educativo virtual de construye con el objeto de responder a las necesidades de la sociedad del nuevo milenio, construye una propuesta de formación permanente de calidad, abierta, interactiva y flexible, a través del uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Al integrarnos a un aula virtual nos convertimos en parte de un grupo de personas que se conectan por una temática común como lo es la cursada de una materia en pos de un objetivo que es un título y cuyo enriquecimiento se da a través del conocimiento.Dicha integración de las tecnologías de la información y la comunicación en pedagogía representa un desafío, y los problemas que inevitablemente la acompañarán deben ser manejados, a la vez, con dinamismo y prudencia. Uno de los componentes claves de la buena enseñanza es el intelectualmente estimulante intercambio de ideas, que se realiza a través de interacciones significativas que ocurren entre profesores y alumnos y entre los mismos estudiantes. Según Vigotsky, la interacción es uno de los más importantes componentes de cualquier experiencia de aprendizaje.Podemos decir -desde la experiencia personal- que las nuevas tecnologías vienen a potenciar nuevas formas de vincularnos, de comunicarnos, de crear y transformar nuestras relaciones en pos de lograr una globalización más humana, que incluya a todos y por tanto no sea excluyente. El correo electrónico, el MSN O chat, -como medios- más que posibilitadores resultan propiciadores y facilitadores de ciertos tipos de contactos interpersonales que las personas, alumnos/as y profesores/as en este caso, desean establecer y mantener. Aunque estos cursos de internet parecen poder generar una mayor motivación en los estudiantes, no debemos engañarnos y pensar que basta con presionar la tecla "enter" para que todo salga bien. Un docente que quisiera impartir un curso por internet, como lo subraya Loughee (1998), debe construir el plan de clases, con todas las piezas, teniendo en cuenta elementos que en una clase normal correspondería verificar, tales como que la puerta no esté cerrada con llave, que las lucen estén prendidas, que el retroproyector esté bien conectada a la fuente de energía, que las páginas que se leerán el martes traten temas que se relacionen con el curso, que el pizarrón se encuentre frente a la clase y que los estudiantes estén correctamente acomodados.
*Licenicado en Educación sdalbessio@yahoo.com.ar
Por el Lic. Sergio Dalbessio*En el ciberespacio la globalización no es un mero concepto o teoría sino que se convierte en una experiencia real y concreta de la misma.Los cibernautas nos unimos entre sí por computadora y medios electrónicos para acceder, transmitir, reelaborar y circular en forma solidaria -entendiendo que la aplicación del término solidario se hace en forma pragmática, utilitaria y no en un sentido ético de encuentro y ayuda. Quizás el término correcto sea colaborativa, coparticipativa- la información con la voluntad expresa de intercambiar experiencias, servicios, bienes y también afectos.Podemos decir que la red adquiere una forma humana, se humaniza, nos facilita una forma de trabajo de la cual podemos gozar y de alguna manera podemos volcar en la red nuestros pensamientos, nuestras acciones, nuestras ideas y porque no nuestros sentimientos. La cultura internet que está en formación desarrolla en los usuarios adultos un proceso de aprendizaje social hacia nuevas formas de comportamiento.Dentro de esta parte de nuestra cultura que es internet podemos afirmar o decir que el correo electrónico (e-mail) y el chat han provocado un salto cualitativo en el concepto de proximidad entre personas, incorporando en forma incesante y constante nuevos códigos culturales y nuevos hábitos.En el ciberespacio se debilitan los protocolos y condicionamientos sociales que pesan habitualmente sobre la comunicación y los vínculos.Podemos percibir una mayor aceptación de las diferencias individuales y culturales. Se pueden evitar o bien minimizar los roces y conflictos derivados de la convivencia.Los cibernautas pueden desarrollar una nueva personalidad que puede diferir de un grado mínimo a un grado máximo con la personalidad que desarrolla en sus espacios habituales y en forma cotidiana.Las nuevas tecnologías nos han posibilitado acceder al conocimiento a través de la creación de universidades y escuelas secundarias virtuales. Como reza en el portal de una universidad virtual de nuestro país el proyecto educativo virtual de construye con el objeto de responder a las necesidades de la sociedad del nuevo milenio, construye una propuesta de formación permanente de calidad, abierta, interactiva y flexible, a través del uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Al integrarnos a un aula virtual nos convertimos en parte de un grupo de personas que se conectan por una temática común como lo es la cursada de una materia en pos de un objetivo que es un título y cuyo enriquecimiento se da a través del conocimiento.Dicha integración de las tecnologías de la información y la comunicación en pedagogía representa un desafío, y los problemas que inevitablemente la acompañarán deben ser manejados, a la vez, con dinamismo y prudencia. Uno de los componentes claves de la buena enseñanza es el intelectualmente estimulante intercambio de ideas, que se realiza a través de interacciones significativas que ocurren entre profesores y alumnos y entre los mismos estudiantes. Según Vigotsky, la interacción es uno de los más importantes componentes de cualquier experiencia de aprendizaje.Podemos decir -desde la experiencia personal- que las nuevas tecnologías vienen a potenciar nuevas formas de vincularnos, de comunicarnos, de crear y transformar nuestras relaciones en pos de lograr una globalización más humana, que incluya a todos y por tanto no sea excluyente. El correo electrónico, el MSN O chat, -como medios- más que posibilitadores resultan propiciadores y facilitadores de ciertos tipos de contactos interpersonales que las personas, alumnos/as y profesores/as en este caso, desean establecer y mantener. Aunque estos cursos de internet parecen poder generar una mayor motivación en los estudiantes, no debemos engañarnos y pensar que basta con presionar la tecla "enter" para que todo salga bien. Un docente que quisiera impartir un curso por internet, como lo subraya Loughee (1998), debe construir el plan de clases, con todas las piezas, teniendo en cuenta elementos que en una clase normal correspondería verificar, tales como que la puerta no esté cerrada con llave, que las lucen estén prendidas, que el retroproyector esté bien conectada a la fuente de energía, que las páginas que se leerán el martes traten temas que se relacionen con el curso, que el pizarrón se encuentre frente a la clase y que los estudiantes estén correctamente acomodados.
*Licenicado en Educación sdalbessio@yahoo.com.ar
domingo, 6 de julio de 2008
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