Parafraseando a Publio Terencio Africano diré que: Soy hombre y por lo tanto nada de lo humano y de todo ser viviente que viva en la tierra y en el universo me es indiferente y ajeno a mi vida.
Como dijo Anaxágoras: Todo tiene que ver con todo.








jueves, 10 de marzo de 2011

LAS RELIGIONES AL SERVICIO DE LA TIERRA Y LA HUMANIDAD.

Las religiones al servicio de la Tierra y la Humanidad

Juan José Tamayo, 05-Febrero-2011

LOS BIENES DE LA TIERRA Y DE LA HUMANIDAD EN LA PERSPECTIVA DE LAS RELIGIONES

Conferencia pronunciada en el Foro Mundial de Teología y Liberación

(Dakar, 5 de febrero)

JUAN JOSÉ TAMAYO

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”. Universidad Carlos III de Madrid



Deseo expresar mi agradecimiento por la invitación a participar en el Foro Mundial de Teología y Liberación, que se celebra en Dakar (Senegal), del 5 al 11 de febrero, al que vengo asistiendo desde su nacimiento en 2005 en la ciudad brasileña de Porto Alegre y de cuyo Comité Internacional formo parte. Se trata de uno de los espacios privilegiados de encuentro entre las religiones y los movimientos sociales, entre las diferentes tradiciones religiosas liberadoras y los movimientos alterglobalizadores en la búsqueda de “Otro Mundo Posible”. La convergencia este año es mayor, si cabe, ya que su celebración tiene lugar en las mismas fechas del X Foro Social Mundial.

El tema de mi conferencia no puede ser más prometedor y oportuno en este momento histórico en el que convergen diferentes crisis de carácter planetario que amenazan gravemente el futuro de la Tierra y de la Humanidad: “Los Bienes Comunes de la Tierra y de la Humanidad en el horizonte de las tradiciones religiosas”. El punto de partida de la conferencia es la Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad. La conferencia tiene dos partes. En la primera expondré el avance que supone la Declaración de 2009 con respecto a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y analizaré las grandes líneas de la Declaración de 2009. En la segunda ofreceré los aportes que pueden hacer las religiones en la defensa y protección de los bienes comunes de la Tierra y de la Humanidad



La Declaración Universidad de los Derechos Humanos de 1948

Durante el periodo 2008-2009 de la Asamblea General de la ONU se aprobó, tras numerosas consultas a científicos, políticos, politólogos e intelectuales, la Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad bajo la responsabilidad de Miguel d’ Escoto, que ocupó durante ese periodo la presidencia de la Asamblea, y Leonardo Boff, Comisionado de la Carta de la Tierra. La Declaración supone un avance significativo sobre la Declaración de 1948.

La Declaración de 1948 se centraba exclusivamente en el reconocimiento de la dignidad y de los derechos humanos con total desconocimiento y absoluto silenciamiento de los derechos de la Tierra. Respondía a la cosmovisión occidental, como revelan su formulación conceptual y su antropología, su cosmovisión y su concepción universalista formal y abstracta. Durante los más de sesenta años de vigencia, se ha aplicado selectivamente en perjuicio de los pueblos, las comunidades y los sectores empobrecidos de la Humanidad, y se ha transgredido de manera de manera sistemática, no sólo en el plano individual, sino también, y de manera muy acusada, en el estructural e institucional, con frecuencia con el silencio cómplice e incluso con la colaboración necesaria de los organismos nacionales, regionales e internacionales encargados de velar por su cumplimiento, la mayoría de las veces para proteger intereses del Imperio y de las empresas multinacionales bajo el paraguas de la globalización neoliberal. Pareciera que los derechos humanos fueran todavía la asignatura pendiente o, en palabras del premio Nobel portugués recientemente fallecido José Saramago, la utopía del siglo XXI.

Efectivamente, el neoliberalismo niega toda fundamentación antropológica de los derechos humanos, los priva de su universalidad, que se convierte en mera retórica tras la que se esconde la defensa de sus intereses, y establece una base y una lógica puramente económicas para su ejercicio, la propiedad privada, la acumulación y el poder adquisitivo. En la cultura neoliberal los derechos humanos tienden a reducirse a los títulos de propiedad. Sólo quienes son propietarios, quienes detentan el poder económico, son sujetos de derechos. Cuantos más poder adquisitivo, más derechos.

Es especialmente en el Tercer Mundo donde resulta más llamativa y creciente la contradicción entre las declaraciones formales de los derechos humanos y la negación real de los derechos humanos. La supuesta universalidad de los derechos humanos y sociales, y su aparentemente sólida fundamentación no se compaginan con su transgresión permanente en las mayorías populares del Tercer Mundo y los sectores marginados del Primer Mundo.





La Declaración Universal del Bien Común de 2008-2009

La Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad constituye un cambio de paradigma [respecto a la histórica Declaración de 1948], que responde a la nueva conciencia plantearía y ecológica de la humanidad. Es el paso de la centralidad del ser humano en la vida del planeta y de su consideración como dueño y señor absoluto, único actor en la historia y en la naturaleza, a la consideración de la Tierra y de la Humanidad como sujetos interdependientes, que no mantienen relaciones de rivalidad, sino de interactividad dinámica y simétrica; el paso del modelo antiecológico de crecimiento de la Modernidad a un modelo sostenible de desarrollo eco-humano,. Ya no son solo la dignidad y los derechos humanos los que hay que proteger, sino el Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad.

a) Según la Declaración, la Tierra y la Humanidad forman una única entidad, compleja y sagrada y poseen un destino común, que hoy se ve amenazado de destrucción por la irresponsabilidad de los seres humanos. La Tierra es nuestro hogar común y la Humanidad es “parte de la comunidad de vida y el momento de conciencia y de inteligencia de la propia Tierra haciendo que el ser humano, hombre y mujer, sea la misma Tierra que habla, piensa, siente, ama, cuida y venera”.

b) Durante la Modernidad, se impuso el contrato social en detrimento del contrato con la naturaleza, que dio lugar al antropocentrismo y que generó un foso cada vez más profundo entre ricos y pueblos. La Declaración cree necesario articular el contrato social con el contrato natural, la dignidad de la Tierra con la de los seres humanos, la justicia ecológica con la justicia económica, la igualdad ecohumana con la equidad de género, los derechos de las personas con el interés colectivo de la humanidad.

c) Pertenecen al Bien Común de la Humanidad y de la Tierra:

- la diversidad biológica y la multiplicidad de culturas, lenguas, religiones, tradiciones éticas, caminos espirituales, filosofías, sabidurías, saberes, artes y técnicas.

- la hospitalidad y acogida de unos a otros como habitantes del hogar común de la Tierra; la sociabilidad y convivencia pacífica de todos los seres humanos y los seres de la naturaleza; el respeto a las diferencias como expresión de la riqueza humana, diferencias que no deben desembocar en desigualdades; la reconciliación entre los pueblos y las personas y la eliminación de toda forma de violencia, odio y venganza; la utopía de la comensalidad, que consiste en sentarse juntos en torno a la mesa común sin exclusiones, para compartir los frutos de la Tierra; la búsqueda de la paz entendida como relación armónica del ser humano consigo mismo, con sus congéneres, con la sociedad nacional e internacional, con la naturaleza y con el gran Todo; el bien vivir, que no ha de confundirse con el vivir mejor a costa de los otros.



Colaboración de las religiones en la defensa de los Bienes comunes de la Tierra y de la Humanidad

Tras esta somera síntesis de la Declaración, planteo dos preguntas:

¿Pueden apoyar las religiones la Declaración del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad?

¿Qué pueden aportar a ella?

La respuesta a la primera pregunta es afirmativa. Las religiones pueden y deben apoyar y difundir la Declaración porque las líneas fundamentales de la misma, la cosmovisión que la sustenta, los valores que propicia, las iniciativas que propone y la ética que defiende coinciden en buena medida, si no en su totalidad, con los principios fundantes de las religiones.

La respuesta a la segunda pregunta ha de ser igualmente afirmativa. Las religiones no pueden limitarse a prestar su adhesión acrítica a los principios doctrinales de cada sistema de creencias, ni recluirse en la esfera privada, ni encerrarse en los lugares de culto, como tampoco renunciar a sus responsabilidades históricas a nivel planetario. Su colaboración es irrenunciable para curar las enfermedades (heridas, según Leonardo Boff) que sufren Tierra y la Humanidad, muchas de ellas provocadas por las propias religiones. A continuación enumeraré algunas de las formas de colaboración que considero más importantes.

1. Trabajar por la protección de la naturaleza y de la vida.

No pocas religiones se han movido en el paradigma antropocéntrico y han considerado la naturaleza como un bien sin dueño a su servicio, del que el ser humano podía usar y abusar caprichosamente. Y lo han justificado a partir de sus textos fundantes. Por ejemplo, el cristianismo y el judaísmo, a partir de los relatos del Génesis sobre la creación del ser humano a imagen y semejanza de Dios y el mandato divino de dominar la tierra. Pero se ha olvidado de otras tradiciones utópico-ecológicas que recorren la Biblia, como la alianza de Dios con la humanidad y la naturaleza después del diluvio (Gn 9), el derecho de la tierra al descanso sabático, la reconciliación del ser humano con los animales, incluso los más violentos (Is 11,6-9).

La teología cristiana moderna asumió sin dificultad el giro antropológico, pero descuidó el giro ecológico. Se reconcilió con el progreso y con el modelo de desarrollo científico-técnico de la modernidad y fue alejándose paulatinamente de la filosofía de la naturaleza. Buena parte de la teología cristiana se mueve todavía hoy dentro de ese paradigma, incluida la teología de la liberación (TL) que, en un principio se ubicó dentro del giro antropológico e intentó responder al grito de los pobres, al sufrimiento de las mayorías populares en América Latina, descuidando el grito de la tierra. Fue a partir de los años noventa del siglo pasado, gracias a las investigaciones ecológicas y a las reflexiones teológicas de Leonardo Boff, cuando, sin renunciar a la opción por los pobres como imperativo ético fundamental, intentó superar los límites de la primera época y respondió al grito de la tierra. Surgió así la teología ecológica de la liberación, abierta a las ciencias que estudian la vida y el cosmos: eco-logía, bio-logía, bio-ética, bio-química, bio-física, cosmo-logía, geo-logía, etc. Conforme al nuevo paradigma, la relación del ser humano con la naturaleza ya no es de sujeto opresor y depredador a objeto oprimido y depredado, sino de sujeto a sujeto, con el consiguiente reconocimiento de los derechos de la tierra en plena sintonía con la teología paulina (Rom 8,19-25).

La religación del ser humano con la naturaleza y la interdependencia de todos los seres vivos están en la base de no pocas religiones, que pueden contribuir a superar el antropocentrismo tan presente en el paradigma filosófico occidental y en su correspondiente modelo de desarrollo científico-técnico.

Las religiones apenas se preocupan de la defensa de la vida de la naturaleza. ¿Tampoco de la vida de los seres humanos? Habría que matizar. Su preocupación se centra en la vida antes del nacimiento y después de la muerte. Apenas prestan atención a la vida humana en la tierra, a la que consideran, con frecuencia, un bien pasajero, del que se puede prescindir y al que hay que renunciar en favor de otros bienes superiores y conforme a las promesas de otra vida. Más allá de las proclamas retóricas, la vida a defender en primer lugar y de manera prioritaria es la quienes la ven amenazada a diario, la de los pobres, marginados y excluidos, la de “los nadie”, que, al decir de Eduardo Galeano, “no son seres humanos, sino recursos humanos, no tienen cara, sino brazos, no tienen nombre, sino número, cuestan menos que la bala que los mata”.

La defensa de la vida humana lleva derechamente a la de la naturaleza, ya que, según expliqué anteriormente, seres humanos y naturaleza forman una comunidad vital. La destrucción del tejido de la vida de la naturaleza es destrucción de la vida humana. En ese contexto se inscriben la defensa de la dignidad e integridad física de la persona, el libre desarrollo de la personalidad de cada ser humano, la lucha contra la depredación de la naturaleza y los malos tratos físicos o psíquicos, contra el exterminio de las “minorías” religiosas o raciales y contra la carrera de armamentos.

2. Trabajar por la paz desde la no-violencia activa y por la resolución de los conflictos a través de la negociación, fomentando la reconciliación y el perdón.

Las religiones han sido con frecuencia fuentes de violencia y generadoras de conflictos, pero también agentes de paz y de con-cordia. Tomando prestado el título de la novela de León Tolstoy, podemos afirmar que “guerra y paz” constituyen la dialéctica de las religiones. Las religiones son, ciertamente, fuentes de violencia y generadoras de conflicto. Más aún, tienden a sacralizar la violencia a través del culto y suelen trasladar ésta a la comprensión de Dios, lo divino, lo trascendente, el misterio, lo trascendente. Conceden carácter sacrificial y expiatorio a la muerte, a determinadas muertes, por ejemplo, el cristianismo a la muerte de su fundador, Jesús de Nazaret. Incluso llegan a legitimar el uso de la violencia en “nombre de Dios”, como certera y dramáticamente afirma Martin Buber en un texto estremecedor, que hoy tiene plena vigencia:

“Dios es la palabra más vilipendiada de todas las palabras humanas. Ninguna ha sido tan mancillada, tan manipulada. Las generaciones humanas han hecho rodar sobre esta palabra el peso de su vida angustiada y la han oprimido contra el suelo. Yace en el polvo y sostiene el peso de todas ellas. Las generaciones humanas, con sus partidismos religiosos, han desgarrado esta palabra. Han matado y se han dejado matar por ella. Esta palabra lleva sus huellas dactilares y su sangre. Los seres humanos dibujan un monigote y escriben debajo la palabra ‘Dios’. Se asesinan unos a otros, y dicen: ‘lo hacemos en nombre de Dios’. Debemos respetar a los que prohíben esta palabra, porque se rebelan contra la injusticia y los excesos que con tanta facilidad se cometen con una supuesta autorización de ‘Dios’. ¡Qué bien se comprende que muchos propongan callar, durante algún tiempo, acerca de las ‘últimas codas’ para redimir esas palabras de las que tanto se ha abusado!”[1]. Hasta vidas humanas y de animales se han sacrificado en los espacios sagrados de culto, creyendo que agradaban a Dios o que, al menos, servían para aplacar su ira.

A su vez, en las religiones se encuentran algunas de las más bellas utopías de la paz; propuestas de un mundo reconciliado; un lenguaje de armonía; el imperativo ético “no matarás”; el trabajo por la paz a través de la lucha por la justicia; líderes religiosos, activistas sociales, místicos, místicas, cuya filosofía, estilo de vida, método de acción es la no violencia activa: Confucio, Jesús de Nazaret, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Swmi Vivekananda, Abul Kalam Azad, Mahatma Gandhi, Luther King, monseñor Romero, Angelelli, Abdul Ghaffar Jan, Dalai Lama, Nelson Mandela, Asgha Ali Engineer, etc.Más de tres cuartas partes de la población mundial están vinculadas a alguna religión. Si estas personas activan sus tradiciones pacificadoras resultará más fácil la solución de los conflictos. Comparto, por ello, uno de los principios de la ética mundial de Hans Küng: “No habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones. No habrá paz entre las religiones sin diálogo entre las ellas. No habrá diálogo entre las religiones si no se investigan los fundamentos de las religiones”.

3. Practicar la tolerancia y el diálogo

La tolerancia no ha sido precisamente una virtud que haya caracterizado a las religiones ni en el comportamiento con sus seguidores, especialmente con las mujeres, ni en la sociedad, y menos aún con los no creyentes o con los creyentes de otros credos religiosos. Con frecuencia han impuesto un pensamiento único y han perseguido, castigado o expulsado de su seno a los creyentes considerados disidentes o heterodoxos. En su relación con la sociedad, han confesionalizado las realidades terrenas, invadido espacios civiles que no eran de su competencia e impuesto sus creencias, muchas veces por la fuerza.

Una de sus prácticas más extendidas y arraigadas ha sido la intolerancia, que hoy adopta la forma extrema de fundamentalismo, fenómeno que, aun cuando no pertenece a la naturaleza de las religiones ni está vinculado directamente a ellas, es una de sus más graves y peligrosas patologías. Sobre todo en las religiones monoteístas: que creen en un solo y único Dios, considerado universal, cuya revelación se recoge en un libro sagrado, interpretado por las autoridades religiosas. El fundamentalismo se caracteriza por la renuncia a la mediación hermenéutica, el empleo del lenguaje realista, la absolutización de la tradición, la negación del pluralismo, el recurso al anatema contra otros sistemas religiosos y, en ocasiones, la legitimación religiosa de la violencia.

Pero las religiones son también espacios de diálogo entre diferentes sistemas de creencias, lugares de encuentro entre culturas, ámbitos de experiencias interespirituales, cruce de diferentes concepciones morales. La mística es la quintaesencia de la religión y un lugar privilegiado para el diálogo.

“Sin diálogo –afirma Raimond Panikkar- el ser humano se asfixia y las religiones se anquilosan”. El diálogo no busca el indoctrinamiento, ni hacer proselitismo de las propias creencias, ni uniformar las prácticas religiosas en torno a un único modelo. No es fin en sí mismo, ni punto de llegada. Menos aun puede convertirse en absoluto. Es un método, un camino, una actitud, una manera de estar en el mundo y de relacionarse con los otros.

[…]

4. Crear redes de solidaridad interhumana

Ello exige superar los localismos, tribalismos, confesionalismos, gremialismos y endogamias en que con frecuencia se ven envueltas las comunidades religiosas, evitar el discurso frentista del “nosotros-ellos” y ensanchar el “nosotros” superando todo tipo de discriminaciones (etnia, religión, cultura, clase social, geografía, lengua, etc.).

5. Luchar contra las discriminaciones y violencias de género y construir una comunidad mundial de hombres y mujeres bajo el signo de la igualdad y el respeto a las diferencias.

Las discriminaciones y la violencia de género se dan por doquier en la sociedad y se refuerzan en las religiones, la mayoría de las cuales tiene una ideología androcéntrica, que se traduce miméticamente en una organización patriarcal y en legitimación del machismo social. Pero las religiones cuentan también con tradiciones emancipatorias e igualitarias, la mayoría de las veces subterráneas y desactivadas, y con experiencias de comunidades inclusivas de hombres y mujeres, que pueden colaborar en la lucha por la emancipación de las mujeres y en la elaboración de la teoría de género. La corriente teológica que mejor ha sabido recoger y sistematizar dichas experiencias, cuestionar el androcentrismo de los textos sagrados y dar voz a las tradiciones religiosas igualitarias es la teología feminista, que no es patrimonio del cristianismo, sino que tiene su cultivo y desarrollo en la mayoría de las religiones.



6. Fomentar la hospitalidad y la acogida a los inmigrantes, refugiados, desplazados, asilados políticos.

En el origen de la mayoría de las religiones se encuentra un fenómeno de migración, animada por la necesidad de supervivencia y la búsqueda de mejores condiciones de vida, por librarse de la represión política y recuperar la libertad, por el deseo de buscar nuevos horizontes de sentido. Muchos de los líderes y reformadores religiosos se vieron obligados a migrar de su territorio al sentirse incomprendidos y ser perseguidos por el poder político y económico, y encontraron acogida en otras comunidades. A partir de esa experiencia formularon códigos jurídicos y principios éticos de hospitalidad y crearon espacios de acogida sin tener en cuenta la procedencia geográfica, la pertenencia religiosa o la identidad cultural. La hospitalidad, que es principio de humanidad y regla fundamental de humanización, se convierte así en principio ético de las religiones.

7. Ser portadoras de preocupaciones antropológicas

Las religiones son portadoras de preocupaciones antropológicas profundas, de preguntas significativas por el sentido y el sin-sentido de la vida y de la muerte, de experiencias-límite y de propuestas alternativas de vida no mediadas por la razón calculadora. Para ellas, la vida del ser humano no es fruto del azar arbitrario ni de la necesidad ciega, sino que se inscribe en un conjunto más amplio que tiene un origen y una meta, una dirección y un fin. Las religiones constituyen, a su vez, lugares privilegiados de apertura a los mundos inexplorados de la trascendencia, a la espiritualidad, la experiencia del misterio y la vivencia de lo sagrado, sin que ello suponga caer en sacralizaciones ni implique la aceptación de un credo concreto. Independientemente de sus creencias o increencias, la Humanidad puede renunciar al caudal de sabiduría que son las religiones.

8. Compaginar la sabiduría mítica y la búsqueda racional

Las religiones no pueden renunciar a los mitos, que son relatos portadores de múltiples y profundos significados antropológicos, y de criterios morales, al tiempo que cauces de expresión y de comunicación de experiencias no racionalizables. El mito no limita el conocimiento humano, menos aún lo anula. Todo lo contrario, lo potencia y permite su desarrollo. También Prometeo es un mito, que simboliza la rebeldía contra la arbitrariedad de los dioses, el pensamiento crítico, el actuar subversivo. El mito de Prometeo es portador de luz y utopía.

Las religiones son, a su vez, uno de los caudales culturales más preciados de la humanidad y una fuente inagotable de sabiduría. Las preguntas y las respuestas a las que me refería en el apartado anterior han contribuido al desarrollo del pensamiento en sus diferentes modalidades: mítico, filosófico, científico, simbólico, etc. Han hecho importantes aportaciones a la cultura de los pueblos y, en muchos casos, han contribuido sobremanera al desarrollo del pensamiento humano. En no pocas tradiciones culturales, filosofía y religión están estrechamente unidas.

Las tradiciones religiosas no deben ser excluidas de ninguno de los campos del saber, ya que ellas mismas son un saber con sus peculiaridades y están en relación con otros saberes. De ahí la necesidad de su estudio, pues son fenómenos culturales relevantes que han intervenido de manera decisiva en la formación de las sociedades humanas, como ha demostrado el antropólogo Roy A. Rappaport, uno de los mejores especialistas en el estudio antropológico del fenómeno religioso. Nacimiento y evolución de la religión, por una parte, y origen y desarrollo de la humanidad, por otra, son dos fenómenos interconectados. Lo sagrado y lo numinoso han jugado un papel fundamental en los procesos de adaptación de las distintas unidades sociales en que la especie humana se ha organizado. En ausencia de la religión, cree Rappaport, la humanidad quizá no hubiera sido capaz de salir de su estado prehumano o protohumano.

9. Respetar el mundo de la increencia en sus diferentes modalidades y las razones de la increencia

En torno al 20% de la población mundial se ubica en el espacio plural de la increencia (ateísmo, agnosticismo, indiferencia religiosa, etc.). Si hay razones para creer, también las hay para no creer. Los derechos de la fe y los de la increencia merecen el mismo respeto. Por ende, cualquier guerra religiosa contra los increyentes o de éstos contra los creyentes es un signo de intolerancia. La alternativa es el diálogo y el trabajo común entre creyentes y no creyentes con la mirada puesta en un mundo más justo y solidario. Las creencias o increencias no pueden ser motivo de discriminación o de enfrentamiento entre los seres humanos.

10. Colaborar, desde una actitud crítica y autocrítica, en la construcción de una sociedad alternativa

Las religiones deben colaborar en la construcción de una sociedad alternativa, en la propuesta de una cultura emancipatoria, en la elaboración de un proyecto político contrahegemónico, en la puesta en marcha de una alter-globalización, es decir, de una globalización desde abajo, de la solidaridad, de la esperanza, inclusiva de los sectores, pueblos, países, regiones y continentes que la globalización realmente existente, dominada por el neoliberalismo, excluye. Su ética liberadora es la que impulsa a las religiones a construir alternativas y a trabajar por otro mundo posible.

11. Combatir el fatalismo y transmitir esperanza

Tarea de las religiones es combatir el fatalismo y el determinismo, que ellas mismas suelen justificar apelando al cumplimiento de la voluntad de Dios o de los dioses, a la fuerza del destino, que se impone de manera inexorable sobre la libertad de los seres humanos, así como la tendencia a mirar al pasado estáticamente. La alternativa al fatalismo es la esperanza. Donde hay religión, hay esperanza, si bien rodeada de ilusión y fantasmagorería. Las religiones, poseen energías utópicas inexploradas que es necesario activar, especialmente hoy cuando la utopía ha sido excluida de todos los ámbitos del saber y del quehacer humano, y se ha impuesto la razón instrumental, la razón de Estado, la razón científico-técnica. De la mayoría de los libros sagrados puede decirse lo que Bloch afirma de la Biblia, que son verdaderas “enciclopedias de utopías”. Las utopías son el motor de la historia, también las utopías religiosas, siempre que tengan sentido histórico y no caigan en una abstracción desmovilizadora ni sitúen la meta o el futuro sólo en el más allá de la historia. Por es necesario compaginar la esperanza religiosa con las utopías históricas. La esperanza religiosa no puede desembocar en confianza ciega e idealista. Ha de ser esperanza militante, siempre en acción, y docta spes, como dijera Enst Bloch, es decir, guiada por la razón, ya que la esperanza no puede hablar sin razón ni la razón puede florecer sin esperanza.

12. El principio-compasión

Leemos en el artículo 20 de la Declaración Universal del Bien Común de la Madre Tierra y de la Humanidad: “Pertenece al Bien Común de la Humanidad la compasión por todos los que sufren en la naturaleza y en la sociedad, aliviando sus padecimientos e impidiendo todo tipo de crueldad a los animales”.

¿Qué pueden aportar las religiones a la idea y a la experiencia de la compasión? De nuevo chocamos con la ambigüedad.

Por una parte, no se han mostrado muy sensibles ante el sufrimiento humano en general y el de los inocentes en particular, y menos aún ante los dolores de parto de la naturaleza. Más aún, han intentado justificarlo y le han dado un sentido redentor. Ellas mismas han recurrido a sacrificios humanos y de animales como parte necesaria de sus rituales. El chivo expiatorio es el ejemplo más paradigmático.

Como contrapunto, la compasión está también en el centro de las religiones. La com-pasión en su sentido etimológico: ponerse en lugar de los otros, compartir las alegrías y los sufrimientos de los otros, sus anhelos y esperanzas, sus luchas, sus clamores angustiados, ponerse en su lugar. Dos ejemplos: la compasión de Yahvé con los hebreos en Egipto y la experiencia de la compasión en el budismo.

a) La compasión de Yahvé con los hebreos sometidos a esclavitud por el faraón durante su estancia en Egipto y la sensibilidad hacia sus sufrimientos: “He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto, he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel…. El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que los egipcios los afligen” (Ex 3,10).

b) La compasión es uno de los principios fundamentales de la ética buddhista. Puede considerarse su código genético y el criterio de identificación de la práctica budista en relación con los seres humanos, con la naturaleza, con los animales. Consiste en poner todos los medios al alcance de cada uno para proteger la vida, no causar daño a la naturaleza, ni a los seres humanos, practicar la no violencia, que exige, en primer lugar, “habérnoslas pacíficamente con nosotros mismos” El monje vietnamita Thich Nhat Hanh lo formula así: “Consciente del sufrimiento causado por la destrucción de la vida, hago el voto de cultivar la compasión y aprender maneras de proteger la vida de las personas, animales, plantas y minerales. Estoy dispuesto a no matar, a no dejar que otros maten y a no tolerar ningún acto mortal en el mundo, tanto en mi pensamiento como en mi forma de vivir”. La compasión activa las potencialidades dormidas para luchar contra las causas del sufrimiento ecohumano. Sin compasión no hay lucha contra el sufrimiento. La compasión se convierte así en principio teológico.

13. Promover y practicar el Bien Vivir, que no debe confundirse con el vivir mejor

Vivir mejor suele ser la mayoría de las veces a costa del otro (explotación), vivir mejor que el otro (competitividad), desinteresarse de la suerte del otro (egoísmo e individualismo). El Bien Vivir es, sin embargo, vivir en comunidad, hermandad y sororidad, en armonía entre las personas y la naturaleza; compartir y no competir; alcanzar el equilibrio entre los seres humanos, entre éstos y la naturaleza, entre los hombres y las mujeres; vivir con creatividad y acción conjunta; recuperar la cultura de la vida en armonía y respetar a la Madre Tierra; respetar su capacidad de autorregulación de la vida y del planeta; volver al camino del equilibrio; en definitiva, volver a ser.



El logro del Bien Vivir requiere el cumplimiento de los Diez Mandamientos, que Evo Morales formula así:

1. acabar con el sistema capitalista inhumano;

2. renunciar a las guerras, de las que siempre salen ganando las transnacionales, no las naciones;

3. construir un mundo sin imperialismos ni colonialismos;

4. considerar el agua como derecho humano y de todos los seres vivientes del planeta;

5. acabar con el derroche de la energía;

6. respetar a la Madre Tierra, que es nuestro hogar y nuestra fuente de vida;

7. reclamar los servicios básicos como derechos humanos;

8. acabar con el consumismo, el derroche de recursos naturales y el lujo;

9. optar por estados plurinacionales que respeten las diferencias, sin permitir el saqueo de los recursos naturales o la explotación a los pobres;

10. plantear el bien vivir en comunidad, en armonía hombre-mujer y con la Madre Tierra, respetando las distintas formas de vida comunitaria.



Juan José Tamayo es doctor en Filosofía y Letras y Teología y diplomado en Ciencias Sociales. Es fundador y actual secretario general de la Asociación Española de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Dirige la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría” de la Universidad Carlos III de Madrid. Autor de más de cincuenta libros. Entre los últimos vinculados al Foro Social Mundial y al Foro Mundial de Teología y Liberación cabe destacar los siguientes: Teología para otro mundo posible (en colaboración con Luiz Carlos Susin, PPC, Madrid, 2006); Islam. Cultura, religión y política (Trotta, Madrid, 2009, 2010, 3ª ed.); La teología de la liberación en el nuevo escenario político y religioso (Tirant Lo Blanc, Valencia, 2009, 2010, 2ª ed.); El diálogo interreligioso ante los desafíos de nuestro tiempo (ADG-N Libros, Valencia, 2010); Judaísmo, cristianismo e islam, tres religiones en diálogo (Dykinson, Madrid, 2010); Religión, género y violencia (Universidad Internacional de Andalucía, Sevilla, 2010).

Próximas publicaciones: Teología, interculturalidad y feminismo (Herder, Barcelona, 2011); Islam, feminismo y religión (Universidad Internacional de Andalucía, Sevilla, 2011); El pluralismo en la Iglesia católica (ADG-N Libros, Valencia, 2011).

viernes, 11 de febrero de 2011

ESTAMOS TRANSITANDO EL 2011, UN NUEVO AÑO HA COMENZADO.....

Hemos comenzado un nuevo año, con ideas renovadas, con proyectos que se echan a rodar, así que será bueno que sigamos caminando y recreando nuevas redes, entramados y cruzados por los hilos de la vida que hacen la riqueza del tejido. Buen año.

Un espacio ha nacido: http://espaciosige.blogspot.com/

dedicado a alumnos, padres, docentes y directivos.

Gracias por la difusión y recomendación.
Atte.
Sergio.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Un viaje a la esperanza - capítulos 3 y 4; epílogo y parte personal

Tercera parte:

1. Capítulo
 a) ¿Qué pasa por el interior de Jesús María Silveyra ante la falta de agua?

b) ¿Qué reconoce en el P. Pedro?

c) Ante lo molesto que se siente: ¿a qué lugar recurre y para qué?

d) ¿Por qué Dios se revela con facilidad en los humildes?

e) ¿Quién es Jesús para el P. Opeka?
2. Capítulo

i. Juegan al fútbol y luego en un momento el P. Pedro ¿qué dice sobre la educación?

ii. ¿Cuáles son los cuatro problemas reales?

iii. ¿Por qué Akamasoa es el umbral entre la miseria y la dignidad?

3. Capítulo

a. Narrar en no más de media carilla lo que sucede en Manantenasoa.

4. Capítulo

1) ¿Qué es la Providencia según el P. Pedro?

2) ¿Por qué la vida de un misionero es confiar en la Providencia?

3) Elegí una de las reflexiones o frases del P. Pedro y explica el por qué de su elección.

5. Capítulo

A. Según el P. Pedro: ¿Qué es la justicia social?, ¿cómo se logra la justicia?.

B. ¿Qué hace la unión Europea con respecto a la ayuda humanitaria y qué consecuencias trae para la misión del P. Pedro?

6. Capítulo

I. Después de leer este capítulo te invito a escribir entre 10 a 15 palabras sueltas que te hayan quedado dando vueltas en tu cabeza o corazón.

7. Capítulo

a. ¿Cómo es la estructura de la casa y del poblado?

b. ¿Por qué la educación es importante para progresar en la vida?

8. Capítulo

II. ¿Qué significa la palabra Caridad?

III. ¿Qué es la caridad para el P. Pedro?

IV. ¿Qué ejemplo nos da Jesús de la caridad?

9. Capítulo

1. Resumir en no más de cinco frases lo narrado en este capítulo.
Cuarta parte:

Nota: Cada consigna corresponde al capítulo de referencia.

1. Explicar que es el TANTARA y qué tantara inventa Jesús M. Silveyra.

2. ¿Cuáles son los síntomas que caracteriza la crisis familiar?

3. ¿Cómo lograr según el P. Pedro la distribución de la riqueza? Explicar.

4. ¿Por qué Pedro no se deprime ante los dolores que ve diariamente?

5. ¿Cuál es el sueño de Pedro con respecto a los niños?

6. ¿Qué opina Pedro sobre la Argentina y según él de que manera puede cambiar su situación?

7. ¿Cuál es la tercera vía –según Pedro- para lograr un mundo con más armonía?

8. ¿Qué sentimientos surgen (afloran, nacen) en Jesús M. Silveyra en la Misa celebrada por el P. Pedro -luego de la comunión?

9. Comentar 3 de los puntos sobre el tema de la espiritualidad que escribió el P. Opeka.

EPÍLOGO:

¿Qué reflexión te merece la siguiente frase: “Piensen en los pobres y acaben con las discusiones estériles”?.

REFLEXIÓN PERSONAL

1) Luego de la lectura del libro: ¿qué comentarios podes hacer sobre la vida del P. Opeka y del mensaje que nos quiso dar el autor?

2) ¿Qué podrías hacer vos por los necesitados de tu barrio y tu país?

3) ¿Qué cosas te gustaría decirle al P. Opeka?

4) ¿Qué reflexiones, preguntas o mensajes te gustaría compartir con el autor Jesús M. Silveyra?.

Nota: las fotos pertenecen al blog personal de Jesús María Silveyra.


martes, 28 de septiembre de 2010

Un viaje a la esperanza - Segunda parte -

             Un viaje a la Esperanza


        Salir de la Pobreza con Trabajo y Dignidad

Jesús María Silveyra

fotos: blog de Jesús María Silveyra.

Primera parte: Tener trabajados y ordenados los puntos correspondientes a la parte primera del libro en la carpeta de catequesis en el apartado correspondiente al libro.

-Segunda parte-

I- Leer con la familia(o alguno de ellos) el capítulo I. Realizar y escribir los comentarios sobre este capítulo.

II-Resumir el capítulo dos (2). Buscar una explicación de la frase “Servir y no ser servido”, ejemplificando con lo leído en el texto.

III- Leer los textos de Mt. 25, 34-4 y Lc. 4, 16-21

Buscar los ejemplos de este capítulo dónde se puede ver lo escrito en los Evangelios en la obra emprendida por el P. Opeka.

IV- Generar seis preguntas a partir de la lectura de este capítulo.

V- ¿Cuáles son los motivos de redactar reglas y para qué sirven las mismas?

¿Qué método se utilizó para redactar y establecer dichas reglas?

Leyendo las Reglas realizar un cuadro que contenga los siguiente puntos:

Las reglas; ¿A quién se dirige? - ¿Qué recomiendan? - ¿Qué previenen? - ¿Qué aconsejan? - ¿Qué prohíben?

VI- Este capítulo se divide en dos partes: la primera es histórica, luego de leerla ver algunas similitudes con nuestro país, marcarlas.

La segunda parte nos sirve para explicar la siguiente frase:”Dentro del país somos como una gota de agua, pero una gota fuerte que cuando le cae en la cabeza a algún político le debe doler.”

VII- El autor se despierta temprano y sale a caminar. Escribir lo que va observando –ver los contrastes que descubre al mirar a su alrededor.

VIII- ¿Cuáles son los hechos más importantes que se relatan en este capítulo?


domingo, 26 de septiembre de 2010

Patricia Sosa - APRENDER A VOLAR - Entrevista y Videoclip -

Para escuchar con el corazón y después con los ojos y oídos... para compartir la vida... dedicada a tanta gente linda que comparte sus dones con los que necesitan...tuve hambre y me distes de comer, tuve sed y me distes de beber, estaba sólo y me hicistes compañia, necesitaba ser escuchado y me escuchastes, estaba.... y ahí estaba vos.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Un viaje a la esperanza - Capítulo 2 -

Por razones ajenas al trabajo docente, la guía que corresponde al capítulo 2 estará disponible a partir del día lunes 27 de setiembre por la tarde. No obstante dicha guía fue entregada en clase y cada uno debería tenerla entre sus materiales de trabajo. Recordando que la semana que viene nos dedicaremos a finalizar la misma y hacer entrega de lo trabajado.
Deseando un Feliz Fin de Semana, los saludo con afecto hasta el próximo encuentro. Sergio.

Un viaje a la esperanza - Capítulo 1 - Guía -

UN VIAJE A LA ESPERANZA



Jesús María Silveyra

 -Editorial Lumen-

Te sugiero navegar en estos dos sitios y luego leer los capítulos de libro. También te invito a compartir lo leído con tu familia.



Las fotos pertenecen al blog: http://silveyra.blogspot.com/

Nota: el material aquí publicado se puede usar libremente, siempre nombrando la fuente. Gracias.

Capitulo 1
1. ¿Qué motivos llevaron al autor del libro a iniciar el viaje hacia Madagascar? ¿Qué temores tenía?

2. ¿Cómo fue recibido a su llegada a Madagascar?

3. ¿Cuáles fueron las primeras palabras aprendidas a su llegada?

Capitulo 2
1. Comentar la frase: “La pobreza no es una fatalidad del destino, es algo producido por los hombres".

2. ¿Qué significa el apellido Opeka?

3. ¿Cómo se llama el sacerdote? ¿Cuál es su origen-nacionalidad? ¿A qué congregación religiosa pertenece?

4. ¿Cómo conoce el autor –Silveyra- la existencia y obra del P. Opeka?

5. Escribir los datos esenciales del autor de libro.

Capitulo 3
1. De la vida del papá del P. Opeka: mencionar aquellos momentos más significativos e importantes que son narrados.

Capitulo 4
En este capitulo se nos cuenta la vida del papá del P. Opeka: Narrar los momentos más significativos e importantes de lo vivido por Luis Opeka. (relacionar con el tema del holocausto).


Capítulo 5
1. ¿Quién es el Padre Roque y qué tareas realiza?

2. Describe las características que va observando el autor en su camino hacia la ciudad de Andralanitra.

3. Sobre qué lugar fue fundada la ciudad de Andralanitra y qué contrastes se pueden observar con respeto al recorrido realizado en el camino que conduce a la misma.

Capítulo 6
1. Escribir los principales hechos de la vida de la mamá del P. Opeka.

2. ¿En qué lugar se conocieron los papás del P. Opeka?

3. ¿Cómo se conocieron?

4. ¿Cómo llegaron a la Argentina? (ver la relación con lo trabajado en “Nuestros raíces”).

Capítulo 7
1. ¿Qué datos va recogiendo el autor (Jesús M. Silveyra) a su llegada a Akamasoa?

2. ¿Qué le llama la atención de ese lugar?

3. ¿Qué lo incomoda y cómo resuelve estas incomodidades?

Capítulo 8
1. ¿Cuáles son los aspectos más destacados de la vida escolar y religiosa del Padre Opeka?

2. ¿Cómo vivían y qué tareas realizaban Luis y María cuando recién se habían casado?

3. ¿Cómo llegaron a Ramos Mejía?

4. ¿Qué actitudes religiosas tenían las familias?

5. ¿Cómo eran las expresiones religiosas de la comunidad eslovena?

6. ¿Cuáles eran las grandes pasiones del joven Pedro Opeka y cómo resuelve el conflicto que ellas producen en su vida?

7. ¿Cuál es según Pedro Opeka la mejor manera de ayudar a los pobres?

8. Para vos: ¿Cómo se puede ayudar a los que necesitan?

Capítulo 9
1. ¿Qué elementos va rescatando el autor del libro sobre los niños de Madagascar? (oraciones, gestos, historias personales, palabras)

Capítulo 10
1. Investigar qué es el Concilio Vaticano II

2. ¿Hacia dónde viaja Pedro y para qué lo hace?

3. ¿Qué ciudades importantes recorre y qué rescata de cada una de ellas?

4. ¿Qué características presenta Eslovenia –el país de sus padres? (describir la ciudad y su gente).

5. ¿Cómo piensa Pedro que debía ser un sacerdote?

6. ¿En lugar se ordenó sacerdote y por qué?

Capítulo 11
1. ¿Qué actitud tienen los niños con el autor?

2. ¿Cómo es la vida en el basural?

3. ¿Qué tareas realizan las mujeres?

4. ¿Qué esperan esas familias?

5. ¿Qué buscan en la basura?

6. ¿Por qué hay niños trabajando en el basural?

7. ¿Qué opinas del trabajo de los niños en el basural y por qué?

Capítulo 12
1. ¿Cómo describe Pedro a la población y a la situación de Vangaindrano cuando llega por primera vez en el año 1970?

2. ¿Cuál es la primera actividad que realiza para acercase a la gente?

3. ¿Qué significa que el hombre es un ser lúdico?

4. Antes de ordenarse sacerdote, Pedro viaja por distintas partes del mundo: nombrar esos países o ciudades, elegir una de las historias que él ha vivido y narrarla.

Capítulo 13
1. Describir el basural.

2. ¿Qué reciben los habitantes de ese lugar?

3. ¿Cuántos lugares y qué cantidad de personas recibe ayuda del proyecto del P. Opeka?

4. Nombrar las enfermedades que son más frecuentes en esa comunidad.

5. ¿Cómo describe el tema del trabajo el P. Opeka?

6. ¿Qué actividades se realizan en las canteras?

7. ¿Qué objetivos cumplen los talleres?

Capitulo 14
1. ¿Cómo es descripta la misericordia por el P. Pedro?

2. ¿Qué acciones va realizando en Vangaindrano?

3. ¿Cómo predica él: ejemplo o palabra? Justificar la que corresponde.

4. Para Pedro ¿es fácil la vida?

5. Para vos: ¿Qué es la vida? y ¿Cómo la vivís hasta ahora?

AL MAESTRO CON CARIÑO -PALABRAS PARA MI AMIGO PEDRO ARMANO-

AL MAESTRO CON CARIÑO

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER
CUANDO UN AMIGO SE VA
“A USTEDES LOS HE LLAMADOS AMIGOS…” Juan 15, 15 b.

A Pedro le cabrían todos los títulos, sin excepción. El me diría, como buen profesor de Técnica Periodística, que una nota sólo debería tener un título.

En mayo de 1989 fui al Instituto Santa Cruz motivado por mi amigo Hernán para hablar con la Hermana Christillá y presentarme para ser docente en el equipo de catequesis.
Me atendió un hombre que me presentaron como Pedro Armano, vicedirector del Instituto Santa Cruz. Tuvimos una afable charla, fue claro, preciso y me dijo que me tendrían en cuenta apenas se diera la posibilidad de una vacante. Había nacido una simple empatía. Ambos coincidíamos en haber estudiado magisterio en el Mariano Acosta y algún gusto por la palabra escrita.
Sostuvimos más de 20 años de amistad, siempre lo trate de usted. Por qué me preguntan algunos: por afecto, por cariño, por respeto, porque era una forma de relacionarnos casi de intelectuales, una relación entre el maestro y el discípulo.
¿De qué hablábamos? De todos los temas que atañen a la vida de los seres humanos.
Un día saca unos papeles y me dice que son unos cuentos que él había escrito y que le gustaría que los leyera y le diera mi parecer. Descubrí un Pedro distinto que se daba a conocer a través de su palabra, de su imaginación. Por ahí andan copias de esos cuentos. Lo alenté a publicarlos, su timidez y su exactitud rigurosa con la palabra escrita creo que no permitieron en ese momento darlos a la luz
No toleraba que una nota escrita por cualquier miembro del colegio tuviera errores de ortografía, sostenía que los maestros debían escribir bien.
No voy a describir todo lo que siempre nos alentó a trabajar, a innovar, a estar con los pibes porque sería demasiado largo. Era prudente, sereno, pensaba mucho antes de decir algo. A veces le ganaba la ironía, fina y exquisita, e hilvanaba palabras que él deseaba pudieran quedar picando en el interlocutor.
No puedo separar, en la vida escolar, a Pedro de Jorge. Conocía a cada maestra y maestro. Sus virtudes y debilidades. Sabía aconsejar y acompañar sin necesidad de enojos.
Respetaba y apreciaba a todas las personas de maestranza, en los últimos años almorzaba en la cocina con ellos. Siempre agradecido de que le plancharan el guardapolvo como él quería: perfectamente.
Dialogaba con padres y alumnos, los conocía a todos. Sabía que su rol se extendía más allá de lo estrictamente escolar. Todos los años en el día del catequista subía al escenario y hacía una semblanza de San Pío X, y pedía por todos los catequistas.
Una vez me dijo: “Sergio no te quedes con el título de maestro y catequista, estudia en la universidad”, años más tarde se alegró del egreso como licenciado y de los estudios que pude seguir realizando. Mi título universitario se lo debo a su empuje.
La alegría cuando pudo dar a luz a su libro Miss Elánea. Libro que le regaló a todo el mundo, con su fina dedicatoria a cada uno que lo recibía. Que alegría y gratitud hacia mi amigo Pedro cuando al final entre los agradecimientos pude vislumbrar mi nombre. Cada uno de los artículos tenía el rigor periodístico y el ensamble de cada palabra generaba el placer de leerlos. Era un fino artesano de la palabra escrita. Ni más ni menos, lo justo.
En el año 1976 el Instituto Argentino-Irlandés le otorgó la máxima distinción que es la Faja de Honor por su ensayo titulado: “Cien años de The Southern Cross”.
Años después entre ambos soñamos escribir juntos. Pudimos hacerlo solventándolo de nuestros bolsillos: nació “Educación ¿problema o dilema?” nuestro libro. Cada uno escribió sus textos. A veces no compartíamos los mismos criterios ni las ideas, pero decidimos escribir desde el respeto y la pluralidad y culminar el libro con un ensayo escrito por los dos.
Habíamos proyectado una serie de escritos y hasta algunos bocetos de futuros libros, teníamos planificado viajar unos días a las sierras para pensarlos, pero eso ya es una sinfonía inconclusa.
Me enseñó a leer a Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Milan Kundera, Tomás Eloy Martínez, Hemingway, Umberto Eco, Paul Auster, Antonio Tabucchi y tantos otros. En la novela “Sostiene Pereira” se nos narra la vida de un periodista en la dictadura de Salazar en Portugal e interpretada en el cine por el gran Marcelo Mastroianni. Me animo a decir –y se lo dije personalmente a él- que Pedro tiene esa faceta de Pereira que era cauteloso, sereno y hasta tímido pero se jugaba cuando las circunstancias lo pedían.
Amaba sus libros y su biblioteca, siempre que se desprendía de un libro me decía: “guárdalo, si lo necesito te lo pido”. Cada libro que leía era forrado prolijamente con papel madera, con lápiz lo subrayaba o marcaba suavemente.
Siempre con su diario La Nación. Seleccionaba artículos que cortaba delicadamente y ponía mi nombre encima de ellos y me los daba. En el tren y en el micro de vuelta a casa los leía y después los comentábamos. Leía el Lemon Diplomatique, el País y revistas desde Criterio hasta Debate, el arco ideológico era variado.
Desde que se jubiló cada mes o dos meses me llegaba a casa un sobre y adentro estaban esos artículos. La temática era ecléctica: educación, política, religión, ciencia, literatura y todos aquellos temas que nos traspasan como seres humanos.
Le gustaba la música, el teatro, el cine. Compartíamos gustos musicales: en especial por la música clásica –por el bel canto, pero también por Barbra Streisand, por Laura Pausini, y el jazz. El gusto por el celuloide era por el origen italiano y francés en especial, sin descuidar otros tipos de cine más pasatistas.
Siempre nos encontramos en algún bar o restaurante. Recuerdo cuando me invito a tomar un café en “La puerto Rico” y me explicó su historia en relación con el ambiente político y el periodismo.
Teníamos un ritual: en cada cumpleaños uno le regalaba un libro al otro. Ese libro podía ser una sorpresa o bien se podían surgir una serie de títulos de los más a menos deseado.
El último libro que le lleve se titula: “El paisaje en las nubes. Crónicas en el mundo 1937-1942” y es sobre la obra de Roberto Arlt.
Por las charlas siempre me quedó la sensación –y creo la certeza- que Pedro quería tener esa vida bohemia, de periodista nocturno como la tenía el gran Arlt.
En mi último cumpleaños me regalo “Adán en Edén” de Carlos Fuentes. Me lo entregó en su casa, donde almorzamos. Fue el viernes 16 de febrero.
Conozco su gran afecto por Bety, su esposa, por Paula y Nicolás, sus hijos, y por su mamá.
Podría aplicarle a Pedro esa frase de Adso de Melk, uno de los personajes de “El nombre de la rosa”: “Y es duro para este viejo monje, ya en el umbral de la muerte, no saber si la letra que ha escrito contiene o no algún sentido oculto, ni si contiene más de uno, o muchos o ninguno.”
La certeza que me anima es que desde la vida con Dios a Pedro se le habrán respondido todas la preguntas que tenia, todas las dudas que llevaba… Hace años cuando descubrió que la vida era fortaleza y debilidad caminaba más tranquilo.
Este monje adulto le dice a usted Pedro que tenga la tranquilidad que la letra escrita tuvo un gran sentido porque cultivo el don maravilloso de la amistad.

Padre Opeka - Introducción a la lectura del libro -

El siguiente texto pertenece a Jesús María Silveyra como la foto-tapa del libro. Se recomienda leer el blog: http://silveyra.blogspot.com/, ahí encontrán fotos y comentarios del autor del libro de referencia.

"Un viaje a la esperanza"

Madagascar es una isla (la cuarta en tamaño del mundo), que se encuentra recostada sobre la costa oriental africana, en el Océano Índico, a unos cuatrocientos kilómetros frente a Mozam-bique. Esta ex colonia francesa, que alcanzó su independencia en 1960, tiene una población de diecisiete millones de habitantes, caracterizados por una extraña mezcla asiática y africana. Ubicado entre los veinte países más pobres del mundo, tiene un ingreso per cápita por debajo de los doscientos cuarenta dólares anuales, el cincuenta por ciento de los niños están mal nutridos, la mortalidad infantil trepa al ciento treinta y seis por mil, y el cincuenta y tres por ciento de la población tiene problemas de acceso al agua potable. Cifras que hablan por sí solas del nivel de marginalidad y pobreza que reina en la Grand Ilhe, según la bautizaron los franceses. Con una población rural todavía mayoritaria, Antananarivo, su capital, concentra casi el treinta por ciento de la población del país. La isla, más allá de la belleza de sus playas que atraen turistas de diversas partes del mundo, está sacudida por frecuentes ciclones, carece de recursos energéticos y sufre los problemas generados por la deforestación y la escasa fertilidad de la tierra, acompañados de un régimen de lluvias muy dispar entre las costas y el gran altiplano central. Su balanza comercial es históricamente deficitaria y depende de la ayuda internacional.
El misionero de la Congregación de San Vicente de Paul, Pedro Pablo Opeka, en 1970, con tan sólo veintidós años de edad, llegó por primera vez a la isla. Este sacerdote argentino, hijo de eslovenos (que emigraron a nuestro país luego de la segunda guerra mundial), comenzó así una historia de vida consagrada a los pobres y desposeídos que se extendería por más de treinta años de estancia en Madagascar. Luego de dos años de misión en el sur de la isla, viajó a Europa para completar sus estudios teológicos y en 1975 fue ordenado sacerdote en la Basílica de Luján, para retornar definitivamente a Madagascar en 1975 y hacerse cargo de la parroquia de la Misión de Vagaindrano en la selva oriental del sur de la isla.
Desde muy chico aprendió el oficio de albañil de su padre y durante los quince años que pasó en aquél perdido lugar del mundo no sólo se ocupó de la formación de cientos de grupos de jóvenes (tanto en la espiritualidad como en el deporte, ya que Pedro era un eximio jugador de fútbol), sino que construyó escuelas, dispensarios y hasta una iglesia. Acostumbrado a vivir y comer con la gente humilde y necesitada, y debido al carácter inhóspito del lugar, contrajo diversas enfermedades estomacales y, finalmente, el paludismo. En 1989, con su salud quebrantada, fue elegido para hacerse cargo del seminario de los padres lazaristas en Antananarivo. El primer impacto que le produjo la capital fue la miseria circundante: gente viviendo en las calles y en los basurales de los suburbios en condiciones infrahumanas, donde los niños peleaban con los cerdos por un trozo de comida. Fue en ese momento que el padre Pedro se dijo: “tengo que hacer algo, esta gente no puede vivir así, Dios no lo quiere, son los hombres los que lo permiten, sobre todo los políticos que no cumplen lo que prometen”.
Así, según me diría el padre Opeka, “cuando más débil me sentía, actuó más fuerte la Providencia”. Una mañana, a mediados de 1989, Pedro se subió a su moto y partió rumbo a las colinas de Ambohimahitsy, donde la gente vivía en casas de cartón próximos al basurero municipal, en un estado que describiría como de un verdadero “infierno”. La violencia, prostitución, el consumo de drogas y el alcoholismo, eran moneda corriente para aquella gente que repartía su vida entre los vicios, la mendicidad y el cirujeo en los basurales. “Un hombre me hizo pasar a su casucha de cartón de un metro veinte de altura”. Allí dentro, frente a un pequeño grupo, Pedro les dijo: “Si están dispuestos a trabajar, yo los voy a ayudar”. Palabras que marcaron desde el comienzo la filosofía de su obra, centrada en el trabajo y la educación. Y la gente aceptó la propuesta, dando comienzo “una historia de amor o aventura divina”, como la define el padre Opeka.
Con la colaboración de un grupo de jóvenes universitarios (muchos de los cuales él mismo había formado en su parroquia del sur de la isla), nació la Asociación Humanitaria Akamasoa (que en lengua malgache significa: “Los buenos amigos”) con el objetivo de servir a los demás, especialmente a los marginados y excluidos. Pedro consiguió tierras fiscales a sesenta kilómetros de la capital y ayuda económica de las amistades que había forjado en sus años de estudio en Francia (sobre todo de Gilbert Mitterand y su madre Danielle, por entonces primera dama y presidenta de Frances Liberté) para comprar materiales, alimentos, herramientas y semillas. Un grupo de las familias que vivían en las colinas fue trasladado al campo para iniciar una nueva vida, naciendo así el primer pueblo de la Asociación, al que llamaron: “Don del creador”. Con las restantes familias que permanecían en las colinas de los suburbios de la capital, iniciaron la construcción del segundo pueblo, llamado Manantenasoa (“Lugar de Esperanza”), comenzando a explotar una cantera y a levantar viviendas dignas para la gente.
Hoy, luego de catorce años de intenso esfuerzo, los números reflejan los resultados obtenidos. Cerca de diecisiete mil personas viven en los cinco pueblos de la Asociación. Ocho mil quinientos chicos asisten a las escuelas. Tres mil quinientas personas trabajan en las distintas actividades de Akamasoa que van desde la explotación de canteras, fabricación de muebles y artesanías, hasta la prestación de los servicios comunitarios: educación, salud, y mantenimiento. Cada pueblo cuenta con su dispensario y acaban de inaugurar un hospital. Asimismo, más de doscientas mil personas (el 1,5% de la población del país) ha pasado por su Centro de Acogida, donde reciben ayuda temporal y son encaminados a reorientar sus vidas.
A mediados de 2004, viajé al lugar para escribir un libro sobre la vida del padre Opeka y la obra de Akamasoa. Había conocido a Pedro un año antes en la Argentina, cuando vino para celebrar el cumpleaños de su nonagenario padre, Luis Opeka. Su personalidad me impactó desde el primer momento, lo mismo que le ha ocurrido a quienes lo han propuesto varias veces para el “Premio Nobel de la Paz”. Pedro es un líder nato que combina valentía con dulzura, porque como dice él “ambas van de la mano”. A su condición de sacerdote misionero, agrega las de deportista, constructor y filósofo de la promoción social. “El asistencialismo, cuando se vuelve permanente (excepto en los casos de ancianidad, niñez o incapacidad) termina convirtiendo en dependiente al sujeto de la asistencia y Dios vino al mundo para hacernos libres, no esclavos”. Según Pedro, no existe una receta única para salir de la pobreza. “Se sale con el corazón y la voluntad, con el trabajo duro y el esfuerzo”.
Para él, la única forma de que los pobres y excluidos recuperen su dignidad es “a través del trabajo y la educación”. De allí que en Akamasoa todo esté centrado en ello, como pude comprobar durante mis tres semanas de estancia en el lugar. El gran secreto de esta obra humanitaria, ha sido saber canalizar los recursos recibidos de la ayuda externa (tanto de alimentos como de materiales) en obras concretas y perdurables en el tiempo: viviendas, escuelas, dispensarios, calles, terrenos deportivos. Generando, a la vez, fuentes de empleo para los habitantes de los pueblos, pero sin cerrar la comunidad, sino, por el contrario, manteniendo la misma abierta al resto de la sociedad. De allí que muchos de los habitantes de Akamasoa trabajen fuera de la Asociación y que miles de niños y enfermos venidos de afuera sean atendidos y educados por ellos.
“Lo que ocurre en muchos países en vías de desarrollo es que los recursos disponibles para la acción social son mal utilizados por el Estado”, afirma Pedro. En cambio, en Akamasoa, cada donación que ingresa tiene un destino prefijado y controlable por parte de sus benefactores. Pero para Pedro y los habitantes de Akamasoa no basta con ello, sino que se han fijado como meta llegar a la autosuficiencia económica en junio del 2006. “Cuando ya estén terminadas todas las viviendas definitivas, entonces haremos una gran fiesta”.
El objetivo está trazado y es lo que impulsa a toda la comunidad, no exenta de los problemas que a diario se les presentan, a vivir en la esperanza de lograrlo. El optimismo se basa en los resultados obtenidos hasta ahora, donde cada piedra, puerta, habitación, sala o techo, ha sido cimentada por el propio esfuerzo de los habitantes del proyecto. Pedro apuesta fundamentalmente a las nuevas generaciones nacidas y educadas en Akamasoa. A esos ocho mil quinientos chicos, algunos de los cuales ya están en la Universidad. Ellos son la mejor prueba de que salir de la pobreza es posible si al ser humano se le dan oportunidades y herramientas para lograrlo. “Prefiero que un día me echen de aquí por haberlos hecho trabajar, a que me levanten un monumento diciendo que el padre era muy bueno y nos daba todo sin exigirnos nada a cambio”.
“Todo esto es obra de la Providencia sumada al esfuerzo de la gente”, me decía el padre Opeka. Providencia a la que a diario imploran muchos de sus habitantes en las capillas diseminadas en los pueblos y a la que rinden culto en las misas dominicales que se realizan en Manantenasoa. Allí, pese a que no todos los pobladores son católicos (representan el 25% de la población del país), se congregan normalmente más de seis mil personas para dar gracias a Dios por los dones recibidos y hacen erizar de emoción la piel de cualquier visitante.
De regreso a la Argentina y ante el estado de pobreza y marginalidad que engloba a buena parte de nuestra población, vivo preguntándome si la experiencia del padre Pedro y Akamasoa serían aplicables aquí. La respuesta es sencilla: depende de nuestros dirigentes. O se utilizan los recursos disponibles para promover al hombre generando empleo y educación, o seguiremos navegando en los mares de un asistencialismo vacío que lo mantendrá en la dependencia. Para ello, la definición que me daba Pedro de la compasión humana, puede servir de referencia. “Compadecerse del otro es tenderle una mano para sacarlo de donde está”.

domingo, 27 de junio de 2010

"el lugar del pobre... de la exclusión"

Conmemoración del Día Internacional de lucha contra la droga…

“EL DESAFÍO DEL PACO”

Buenos Aires, 24 de junio de 2010

(… ) Hoy se escucha que el Paco llegó a la clase media y alta pero sin

embargo no es tan así. Otras clases podrán consumir paco, podrán venir a la villa para

hacerlo, podrá tratarse de la misma sustancia comprada en el mismo lugar. Pero el paco

será entonces simplemente una droga. En nuestros barrios es mucho más… Cuando el

hospital no está preparado para recibir a los chicos, cuando las posibilidades de

internación están todas demasiado lejos, cuando no se tienen los documentos y no se

puede hacer casi ningún trámite, cuando en la escuela ya no hay lugar para ellos, cuando

el mundo de trabajo les resulta esquivo, cuando la justicia es solo el organismo que los

inculpa por las consecuencias del consumo, cuando el único sitio que los recibe es la

calle, cuando no hay esperanzas, entonces estamos frente al paco más terrible. No

importa tanto si el paco es lo que queda de la cocaína o si no se sabe bien que es, lo más

terrible es que hace explotar la marginalidad. El paco es un rostro nuevo de la exclusión, más sangriento. Entender esto es el

principio de la solución. Porque si no lo captamos seguiremos pensando que con las

respuestas que tenemos alcanza. No basta con los dispositivos existentes. Nadie que

entienda el problema del paco en estos barrios podrá pensar que un tratamiento de

recuperación puede solucionar el problema. Cuando los chicos y chicas de nuestros

barrios regresan de un tratamiento se vuelven a encontrar inmersos en un mundo donde

se puede consumir de día y de noche, no encuentran lugar donde no se huela o no se

sienta la droga, los amigos de toda la vida siguen viviendo al lado, siguen parando en el

mismo pasillo y viviendo del mismo modo, no encuentran trabajo, se encierran o

deambulan, y el final va apareciendo con la fuerza de una fatalidad, sin una propuesta

de vida la muerte aparece como ineludible… Para que se recuperen estos chicos hay que

cambiar también el mundo a su alrededor.

Hablamos del paco y centramos nuestra atención en los Organismos que se

ocupan de la drogodependencia. Pensamos en la Sedronar, en la Coordinación de

adicciones del Gobierno de la Ciudad, en las decenas de Comunidades Terapéuticas

conveniadas, en el Cenareso y en el Payda… Evidentemente, son los primeros que

deben entender que estamos frente algo nuevo y que es necesario adaptarse; pero nadie

con experiencia puede pensar que allí podrá encontrarse la respuesta. La exclusión se

enfrenta haciendo lugar en la sociedad. Sin lugar en el mundo no hay recuperación

posible.

(…) más necesario que obligar al adicto a hacer tratamiento es

obligar al Estado a hacerse cargo. La despenalización, las leyes, los fallos, los

programas de educación y prevención, todo parece construido desde la clase

acomodada. Pero para legislar, juzgar y obrar desde los pobres es necesario escucharlos,

ya que desde su experiencia de la vida, que no es la que nosotros tenemos, perciben

cosas que nosotros no percibimos.

Equipo de Sacerdotes

para las Villas de emergencia

(Arzobispado de Buenos Aires)

documento completo solicitar a sifones@hotmail.com (mencionar nombre, apellido y curso).

sábado, 26 de junio de 2010

CAMINOS ABIERTOS, TALLERES y MATERIALES

Hola Gente amiga, les cuento que con Caminos Abiertos(Estados Unidos 2957), Casa Barrial.


En caminos funcionan muchas actividades a lo largo de la semana y todas ellas son gratuitas. Por esto es que a veces se nos dificulta conseguir distintos materiales de uso diario en la casa y... aquí nos dirigimos al grano.

Necesitamos que todos aquellos que puedan tener o conseguir los siguientes materiales, y los quieran regalar a la casa, se comuniquen con nosotros a;
 caminosabiertos@yahoo.com.ar    o ¡pasen por la casa!

Les mostramos las actividades de todas las semanas en la casa, ESTAN INVITADOS CUANDO QUIERAN A CONOCER Y PARTICIPAR!! Y SI CONOCEN A ALGUIEN QUE LE PUEDA LLEGAR A INTERESAR VENIR A ALGUNA DE ELLA NO DUDEN EN INVITARLOS.

Lunes

-primaria adultos(paebyt) de 13 a 17hs

-juegoteca de 16 a 19hs

Martes

-primaria adultos(paebyt) de 13 a 17hs

-juegoteca de 16 a 19hs

Miércoles

-Tardes de encuentro para adultos mayores.(recreación con mayores de 50 años) de 15 a 17hs

-juegoteca de 16 a 19hs

-Escultura de 17.30 a 19hs

Jueves

-primaria adultos(paebyt) de 13 a 17hs

-juegoteca de 16 a 19hs

-Reflexion para mujeres de 16 a 18hs

-Danza afro de 17.30 a 19hs

Viernes

-primaria adultos(paebyt) de 13 a 17hs

Sábados

-Circo de 10.30 a 12.30hs

-Taller de Cocina 12 a 16hs

-Computación para adultos de 13 a 15hs

-Taller de costura de 13 a 16hs

-Apoyo escolar(La Oruga) de 15 a 17hs

buscanos en facebook: "caminos abiertos"

http://caminosabiertoscamina.blogspot.com/

MATERIALES:

VASOS(PARA LAS MERIENDAS)-CUBIERTOS(CUCHARAS-CUCHARITAS-CUCHILLOS,ETC)-
BOMBILLAS-TERMOS-MATES-JARRAS-BANDEJAS Y PLATOS(PLASTICOS)-PIZERAS-OLLAS-
PAVAS-AROS-TELAS-DIARIOS-REVISTAS-HOJAS BLANCAS Y DE COLORES-AFICHES-
LAPICES-LAPICERAS-BIROMES-MARCADORES-CRAYONES-PLASTILINA-JUEGOS DE MESA-
TEMPERAS-PINCELES-COLCHONETAS-PLASTICOLAS-CINTAS-SOGAS-CONOS-BROCHES-
SILLAS-TITERES-PERCHAS-JUEGOS DE MESA-INSTRUMENTOS-ESCOBAS-TRAPOS-BOLSAS-
PINTURAS-PELOTAS-JUGUETES DE CIRCO...ETC

jueves, 24 de junio de 2010

Trabajo práctico que ayuda a la preparación del TPE N° 3

Trabajo práctico:
La costumbre - Arbolito -
¿A qué se acostumbra?
¿A qué cosas no se acostumbra?
¿Por qué les parece que hace un cambio entre lo que y lo que no se acostumbra? Justificar y se puede ejemplificar.
Vos (ustedes): ¿A qué cosas se y no se acostumbran de la sociedad, de su familia, de su vida, del colegio?.

Texto: ¿Qué es ser pobre? de Bernando Kliksberg.
Realizar un mapa conceptual: tener en cuenta todos los conceptos desarrollados en el artículo.

QUÉ ES SER POBRE - BERNARDO KLIKSBERG -

Opinión

Martes 29.09.2009

Desenmascarar falacias y desterrar el desprecio

Qué es ser pobre

Bernardo Kliksberg

Para LA NACION

Cuando en una amplia encuesta a 60.000 pobres de 60 países realizada por el Banco Mundial, y en otros estudios similares, se les preguntó qué es ser pobre, la respuesta desconcertó. Los pobres se quejaron de sus carencias materiales, pero dijeron que lo que más les dolía de su situación era la "mirada de desprecio". Ser pobre es ser percibido como si se perteneciera a una categoría inferior, que no importa y que, en todo caso, inspira compasión.



Expresando la doctrina social de la Iglesia, el cardenal Jorge Bergoglio señaló, en una misa, hace pocos días: "En esta ciudad de Buenos Aires, con mucho dolor lo digo, están los que «caben» en este sistema que se hizo y los que «sobran», los que no «caben», para los que no hay trabajo, ni pan, ni dignidad. Y esos que «sobran» son el material de descarte, porque también en esta ciudad se «descarta» a las personas y estamos llenos de «volquetes existenciales» de hombres y mujeres que son despreciados".



La desacreditación del pobre como persona puede crear el terreno para demonizarlo, y para incitar a la intolerancia y a la violencia. Ese es el contexto en el que un presidente de un consejo municipal declaró, hace algunos días, que a los menores que cometen delitos hay que "molerles los huesos", y "matarlos a cintazos", y un candidato a concejal, ante un robo, convocó "a quemar a los habitantes de una villa miseria" vecina a los que llamó "ratas". Ambos se retractaron, pero dejaron flotando previamente que "estaban diciendo lo que nadie se animaba a decir".



Enfrentar la pobreza requiere superar las falacias y encarar realidades como las siguientes:





1- La pobreza no es neutra, mata y enferma



Hay más de 20.000 madres en América latina que murieron el año pasado durante el embarazo o el parto, que debieran estar vivas. Perecieron por falta de cobertura médica adecuada, desnutrición, condiciones misérrimas. Treinta de cada 1000 niños no llegaron a los 5 años de edad, por enfermedades de la pobreza. Entre ellas el hambre. Hay nueve millones de niños desnutridos, y otros nueve en riesgo de desnutrición.



2- La desocupación es mucho más que un tema económico



Cuando se toman decisiones que van a implicar dejar sin trabajo a muchos, habría que tener muy en cuenta lo que está en juego. La pérdida del trabajo no sólo reduce los ingresos de las familias, crea penurias psicológicas, de autoestima destruida, de sensación de marginación, tensiones familiares. Da idea de lo que sucede una investigación en Estados Unidos sobre desocupados (Rutgers University, agosto de 2009). El 68% de los desocupados estaban deprimidos; el 61% se sentía inútil; en las relaciones familiares del 58% de los desocupados se habían generado tensiones; el 55% estaba muy enojado; el 52% evitaba encontrarse socialmente con amigos o conocidos.



3- Discriminación



En el Latinobarómetro, cuando se pregunta sobre cuál es el sector más discriminado de la sociedad, la mayoría de las opiniones resaltan que son los pobres en general, y particularmente los jóvenes pobres. Con frecuencia son "criminalizados" de antemano.



Un riguroso relevamiento de Periodismo Social, Capítulo Infancia (Alicia Cytrynblum, 2009), que analiza 120.000 noticias sobre niños y adolescentes en 22 diarios representativos del país, concluye: "Nos encontramos con pocas fuentes, con pocas estadísticas, con muchos términos peyorativos, y con titulares que derraman estereotipos en letras de molde sobre un grupo social que poco puede hacer para defenderse". Agrega: "Las palabras para referirse a los chicos y chicas que supuestamente cometen delitos son estigmatizantes y discriminatorias. Es decir, son títulos que condenan antes que lo haga la Justicia".



La discriminación refuerza severamente la imposibilidad de obtener trabajo, y todas las condiciones que causan la pobreza.



4- La culpa es de los pobres



Un mecanismo fácil para deshacerse de las culpas que puede generar la pobreza es la coartada de razonarla como un tema individual de cada pobre y como una consecuencia de su desidia, indolencia, falta de ganas, poca iniciativa.



No es un tema individual. Es colectivo. Más de uno de cada tres latinoamericanos es pobre. No fueron sus elecciones: las cifras indican terminantemente que no han tenido acceso real a la salud ni han completado estudios ni trabajo. Uno de cada cuatro jóvenes, los más estigmatizados, están fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo. Entre ellos están los 500.000 jóvenes en esa condición que se mencionan continuamente en el Gran Buenos Aires y los millones de jóvenes marginales de México.





5- La pobreza es inevitable



Sería una especie de mal natural, inexorable. En América latina, con una excepcional dotación de riquezas naturales y condiciones geoeconómicas altamente favorables, la tesis se autodestruye. ¿Por qué Costa Rica ha tenido en los últimos sesenta años un índice de pobreza que es la mitad de la tasa que se presenta en América latina, a pesar de ser muy limitada en recursos naturales? No será porque educación, salud y equidad fueron prioridades y se convirtieron en políticas de Estado. ¿Por qué la Argentina tenía, a inicios de los años 60, menos de un 10% de pobreza y, al final de los 90, más de un 30%? Importa lo que los países hacen.



La "mirada de desprecio" incluye mucho de estos componentes. Reduce al pobre a "descartable", lo discrimina, lo cambia de categoría de víctima de malas políticas, a culpable personal; de excluido a "perdedor" por propia decisión; lo ve como sospechoso en potencia y toma distancia. Llega finalmente a "invisibilizarlo". Para muchos, ver a los ancianos pidiendo limosna en las calles de Buenos Aires, a los niños tirando fuego al aire para que les den algunas monedas en los semáforos, a las mujeres con bebes implorando ayuda, llega a ser como "si lloviera", parte del paisaje urbano, y pasan de largo como si no existieran. Asumir la pobreza como problema colectivo, y devolver a plenitud su dignidad humana al pobre, es el primer desafío.



Desde esa asunción, para enfrentar sus causas se requieren políticas públicas activas y sostenidas -primeras responsables, en una democracia, de encarar el problema- acompañadas por la solidaridad de la sociedad civil, que en organizaciones como Cáritas, AMIA, Red Solidaria y otras muchas muestran a diario y por un pleno compromiso con la idea de responsabilidad social de las empresas. Como lo planteara Carlos Fuentes: "Algo se ha agotado en América latina, los pretextos para justificar la pobreza".

Director del Fondo España-PNUD/ONU "Hacia un desarrollo inclusivo en América latina".


http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1180016

TRABAJO PRÁCTICO EVALUATIVO - VIDEO Y TEXTOS -

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA – 5to año - 2010


Prof.: Ignacio Capomassi y Sergio Dalbessio



TRABAJO PRÁCTICO Nro. 3

GUÍA DE ANÁLISIS PARA EL DOCUMENTAL:

“La dignidad de los nadies”

Director: Pino Solanas (2005)



“En Argentina, durante los años ´90 se reiteró la idea que la realidad no podía ser caminada, que los ciudadanos debían resignarse a la vía única neoliberal. En este documental se describen las historias y testimonios conmovedores de la resistencia social Argentina frente al desempleo y el hambre producidos por el modelo globalizador. Son relatos de solidaridad, pequeñas epopeyas contadas por sus protagonistas, héroes anónimos con propuestas colectivas que vencieron el desamparo, reconstruyendo la esperanza”



Hemos visto estas historias:



1. Martín el motoquero

2. Toba el maestro

3. Recordando a Darío

4. Antonia, Rupino y Chipi. El comedor pobre

5. El hospital público. Carola y Silvia

6. Gustavo y Zulema. Las mafias

7. Las fábricas recuperadas. Zanon



PREGUNTAS:



1. ¿Cuáles de las historias te impactó más? ¿Por qué? ¿Qué SENTIMIENTOS/EMOCIONES te surgieron?

2. ¿Por qué creés que la película recibe como título “La dignidad de los nadies”? ¿Quiénes son los “nadies” a los que hace mención la película?

3. El Diccionario de la Real Academia Española dice DIGNO/A: “Merecedor de algo”, “Correspondiente, proporcionado al mérito y condición de alguien o algo”, “De calidad aceptable”.

¿Qué pasa en la película con la dignidad de las personas?

4. Dos afirmaciones vistas en el Documento nº7 “Desde el lugar del pobre”:

“El lugar del pobre es su causa, su lucha y su destino…”

“…Los socialmente excluidos también generan legitimidad, organización, valores, para su accionar incluyente y transformador, o para sus estallidos sociales, sus organizaciones comunitarias, sus sensibilidad popular”

¿Cómo pueden verse representados estos conceptos en la película? ¿Existen coincidencias con el mensaje que quiso transmitir Pino Solanas en el documental?

5. Justificar cuál de las 7 historias vistas en el documental se pueden explicar con alguna de las 5 falacias y realidades desarrolladas por Bernardo Kliksberg.